¿Tú también, Iker?

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Por un momento hubo que leer dos veces el apellido. Sí, ponía Casillas. CA SI LLAS. Iker Casillas. ¿Pero este no es un futbolista que jugó en el Madrid? ¿O es el del programa de apariciones que ve fantasmas más allá del Congreso de los Diputados? ¡Ah, no! Ese es Jiménez. Iker, pero Jiménez. Pues algo ha debido de pasar, porque ahí está Casillas haciendo de Jiménez. Al parecer él no se cree que un hombre haya pisado la Luna. Le da que no, fíjate. No explica por qué ha llegado a esa conclusión, pero como lo tenemos por un gran referente social, al que miran niños y vejetes, pues vamos a creernos que lo ha descubierto después de estudiar varios libros de astronomía y unos cuantos de astrofísica. Parece que la humanidad respetaba a Casillas por su elasticidad bajo la portería, pero en realidad el mundo tenía delante a un genio de la ciencia capaz de descubrir, él solito, y contra todo el conocimiento de los últimos cincuenta años, que lo del Apolo y el gran paso para la humanidad y los transbordadores y la carrera espacial y la ISS fue, efectivamente, un cuento de Hollywood rodado por Kubrick. Es cierto que muchos llevan sosteniendo esta solemne majadería años.

Es algo recurrente en sobremesas como la que disfrutaba Casillas cuando compartió con el mundo su convicción de que Neil Armstrong era un figurante. Un sencillísimo ejercicio de verificación hubiese disuadido al portero en dos clics, pero son muchos quienes no están dispuestos a que la realidad les estropee un buen titular. Casillas se lanzó al viscoso océano de las seudociencias el lunes, y tras la explosión de las redes contra semejante resbalón lanzó un tuit confuso en el que no se sabía si pedía perdón por lo suyo o por alguna cosa del fútbol. A la hora de escribir la presente, incluso hay quien desliza que la magufada de Iker forma parte de una campaña promocional y que en unas horas descubriremos que fue una provocación para zarandear a las excitables redes sociales. Así sea. Ojalá esa original conclusión del portero según la cual el ser humano no llegó nunca a la Luna sea solo un habilidoso gesto para denunciar qué fácil es poner en circulación un bulo y que la gente lo comparta y lo dé por bueno.

Porque la conspiración lunática de Casillas llega en una semana muy mala. Cataluña desanda varias décadas de avances en salud pública al devolver a las tiendas leche cruda sin hervir ni pasteurizar a pesar de que puede transmitir cientos de enfermedades, incluido el cólera; una médico denuncia la muerte de una paciente con un cáncer de mama que llegó al hospital con un pecho putrefacto tras seguir las indicaciones de un terapeuta alternativo que le dijo que, si el tumor salía hacia fuera, era bueno porque así se oxigenaba; se recomienda vacunar contra el sarampión a los niños menores de un año que visiten algunos países de la UE como Alemania o Francia ante el dramático repunte de la enfermedad y el éxito de las irresponsables campañas de los antivacunas.

Así que sí, Iker, esperemos que lo tuyo con la Luna sea solo un chistaco.

P. D. Las malvadas redes sociales que han convertido la majadería de Casillas en el fenómeno viral de la semana han incluido también algunas grandísimas explicaciones que desautorizaron al portero en cero coma. Muy recomendable el hilo de Becario en Hoth de Twitter.

Autor Fernanda Tabares Directora de Voz Audiovisual

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