Este es el "séptumo" arte

Silvia Ramos

YES

Javier Etxezarreta

SIN ARGOLLA NO ERES NADIE Da igual que lleves un earring o que tus orejas rebosen de falsos piercings. Si no llevas un aro de tabique a tabique, estás fuera. Lánzate al septum. Y que no sea discreto.

26 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Ni Regresión, ni Truman, ni nada. Solo hubo un fenómeno capaz de acaparar toda la atención del Festival de San Sebastián: la llegada de Blanca Suárez. Y no, todavía no iba arreglada. De hecho, llevaba un look entre Grease y Kournikova cuando aún se atrevía con la raqueta. Pero amigos, Blanca llevaba un septum. Y el mundo se paralizó. ¿Que qué es el septum? El abuelo diría que es «esa argola que levaban as vacas nos fuciños». Ahora ese aro pasó de la leira a nuestras narices. Qué digo a nuestras narices, a las de las celebrities más imitadas. Y eso, para horror del abuelo, es síntoma de que pronto saltará también a la calle. A ver, tampoco neguemos que somos nuevos en esto. El septum lo hubo siempre. Todos nos hemos cruzado con alguien de tabique atravesado. 

LÚCELO SIN PERFORARTE

El escalofrío es inmediato solo de pensar en el momento de agujerear tanto cartílago. Pero ¿y si lo pudieses llevar sin pasar por la aguja? La cosa cambia, no digas que no. Si tienes un día punk, no tienes más que ir a comprarte un falso septum. Ese es el que ahora llevan la mayoría de las famosas, que pasan de la argolla a la alfombra roja más glamurosa como si nada. De hecho, Blanca aparecía poco después en plan lady, con raya al lado y cara de niña buena, como si lo del septum hubiese sido solo un espejismo. Ya no hablemos del vestidazo que se marcó después con moño a lo Mónica Bellucci. Lo dicho, ni rastro de la argolla. 

Si ya te está empezando a picar el gusanillo, has de saber algo: el septum que de verdad arrasa no es precisamente discreto. Si te haces con uno de brillantitos y cierta anchura, mejor que mejor. Que no se diga que no lo llevas. Ese es el que lucen Candice Swanepoel, Chiara Ferragni y, por supuesto, nuestra Blanca. Pero si te va más el punto minimalista, también puedes ponerte un aro fino de los de siempre. Como es falso, solo tienes que ajustarlo a tu nariz. Ya sea en la leira o en el asfalto, estarás a la última. Aunque mejor que no te vea el abuelo... Ya tuvo bastante con los vaqueros rotos. Y no es plan de darle otro disgusto.