El Kayak Tudense, 35 años de progresión imparable

míriam vázquez fraga VIGO / LA VOZ

DEPORTES

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El medallista olímpico Enrique Míguez ha sido testigo de la historia del club, al que pertenece desde sus inicios

31 dic 2014 . Actualizado a las 04:00 h.

El Kayak Tudense celebra estos días un aniversario especial. Cumple 35 años de historia de los que Enrique Míguez, el nombre propio más importante de los que han pasado por el club -logró la que es hasta hoy la única medalla olímpica en su haber-, ha sido testigo desde dentro. «Este club ha sido, es y seguirá siendo siempre mi casa», proclama orgulloso.

El Tudense se puso en marcha para tomar el testigo del San Telmo varios años después de que este cesara su actividad. «Se juntó un grupo de gente con la idea de recuperar el piragüismo en Tui y de ahí nació el club. Serían sobre quince personas», recuerda Míguez. Él tenía entonces «unos ocho o nueve años» y la recién creada entidad le sirvió para dar sus primeras paladas y, con el paso de los años, también todas las siguientes. «Aunque me ofrecieron mucho dinero por irme, nunca me lo planteé. Hubiera sido una traición».

En este tiempo, Míguez ha visto evolucionar de la mano a su propio club y también a la disciplina deportiva que practica. De los inicios tiene grabados mil recuerdos. «Guardábamos las piraguas en casa de uno de los directivos, que nos prestaba un bajo a un kilómetro del río. Cuando llegabas era como si ya hubieras hecho el entrenamiento», comenta. En aquella época, además, se cambiaban «prácticamente a la intemperie» y no había las comodidades de ahora. «Nada de chubasqueros ni camisetas térmicas. Nos enfrentábamos a muchas dificultades que se han ido solventando luego».

Lo que no ha cambiado en estos 35 años, asegura el medallista olímpico, es el rasgo que siempre ha definido al Tudense: «La humildad». «Antes íbamos a las competiciones en coches de directivos y dormíamos en tiendas de campaña; ahora, en furgonetas y hoteles pequeños. Somos el club más importante de España con menos recursos que otros. La progresión, a base de trabajo, ha sido increíble».

Míguez se siente tan orgulloso de su propia medalla como de los logros que ha visto protagonizar a las nuevas generaciones con posterioridad. «Seguro que van a llegar más medallas olímpicas. Ahora mismo, por los resultados de este año, Óscar Carrera es el que más posibilidades tiene. Ojalá pueda igualarme y, si me supera, mucho mejor», desea. Él, que todavía entrena a diario, que compite en veteranos y asegura tener cuerda para rato, está dispuesto a ser testigo de ello desde dentro. Como siempre.

«Si algo no ha cambiado a lo largo de este tiempo en el club es el trabajo y la humildad»

Palista del Kayak Tudense