Vigo se sitúa en el top 10 de las ciudades de España con los alquileres más caros
VIGO CIUDAD
El precio medio que paga un inquilino subió un 7 % en el último año
16 ene 2026 . Actualizado a las 02:02 h.El precio de los alquileres en Vigo cerró el 2025 como lo empezó, subiendo. El coste medio de los inquilinos era de 651 euros en enero del año pasado, mientras que en diciembre ya costaba 697, 46 más, lo que viene a ser una subida del 7 %, más del triple de lo que se incrementó el IPC entre el primer mes del año y noviembre (último dato que ofrece el INE). El incremento sostenido que confirman los datos del Observatorio da Vivenda de Galicia, dependiente de la Xunta, ha provocado que el precio por metro cuadrado se haya disparado incluyendo a Vigo al top 10 de ciudades más grandes de España con mayor coste de alquiler.
Un inquilino debe pagar en la ciudad más de 11 euros por metros cuadrado en la ciudad, lo que equivaldría, de media, a un piso de unos 63. Esta cifra coloca a Vigo en el mismo nivel de precios de Zaragoza y la pone por encima de ciudades más grandes como Murcia, Córdoba, Valladolid según cifras de Idealista. La ciudad también es la urbe gallega con mayor precio por metro cuadrado, aunque solo registra diez céntimos más que A Coruña, que, a su vez, según las cifras del Observatorio da Vivenda de Galicia, es la ciudad con un precio medio total más alto con 731 euros al mes. Los datos de la institución de la Xunta se calculan con el importe de las fianzas depositadas por los caseros.
El precio por metro cuadrado de Vigo ha crecido en el año 2025 un 9 %, el quinto incremento más alto entre las 15 grandes ciudades de España, solo superado por Valladolid, que entre diciembre de 2024 y de 2025 subió un 11,5 %, Madrid (9,7 %), Zaragoza (9,5 %) y Murcia (9,4 %). El coste para un inquilino vigués subió en números absolutos poco más de un euro. Además, el incremento del precio por metro cuadrado de la ciudad contrasta con los de urbes que ya han sido declaradas tensionadas como Barcelona, donde solo crece un 1,9 %, y A Coruña (4,8 %).
La declaración de zona tensionada, recogida en la nueva Ley de Vivienda, permite intervenir el mercado. El Concello de Vigo, aunque anunció en marzo que se abría a estudiar la posibilidad de declarar la ciudad como tensionada, todavía no lo ha hecho. La regulación recoge que se podrán reconocer en los lugares en los que el coste del alquiler supera el 30 % de los ingresos medios, o aquellos en los que el alquiler ha subido un 5 % respecto al Indice de Precios de Consumo en los últimos cinco años. La ciudad cumple con los requisitos. El precio medio subió un 33 % desde 2020. Los barrios de As Travesas, Casco Vello, Bouzas, Travesía, Valadares, O Vao, Samil, Teis, Coia, Navia, Lavadores, Bembrive, Cabral y Oia también han registrado una subida varias veces superior al IPC.
«O propio Concello ten dende abril do 2025 un informe encargado por eles onde se indica que hai 17 zonas tensionadas, polo que non comprendemos o inmobilismo á hora de solicitar esta medida», lamenta Juan Medela, portavoz de la plataforma y miembro del Sindicato de Inquilinas de Vigo-Tui-Baixo Miño. El activista insiste en que «os beneficios desta declaración son, por unha parte, o control dos prezos, de maneira que se confronte un dos principais problemas que está a acontecer: a non renovación de contratos para poder facer subidas abusivas da renda. Por outra parte, como vemos noutros territorios onde xa contan con esta declaración, a renda tende a reducirse».
En el sector inmobiliario tampoco esperan que la evolución de los precios cambie de tendencia: «Non creo que baixen significativamente. Para que se note o Plan Xeral e as vivendas que se están construíndo de protección haberá que agardar ao mellor un par de anos», vaticina el administrador de la inmobiliaria Navia Siglo XXI, Víctor Pérez, que también considera que en el mercado de alquiler turístico «estase a notar que hai demasiada oferta, moita del sen control, así que algúns inversores tradicionais están a cambiar o modelo a aluguer de longa duración», lo que puede radicar en un aumento de la oferta y una contención de los precios. Este efecto ya se dejó ver a finales del año pasado, ya que la ciudad tenía en diciembre un 12 % menos de pisos turísticos que en septiembre.
El Concello de Vigo también anunció el verano pasado que regularía estas viviendas con una ordenanza, pero desde el sindicato de inquilinos insiste en que «non vai ter como consecuencia unha redución do impacto das mesmas, senón que vai reconfigurar a tendencia dos propietarios: haberá menos particulares que poñan as vivendas como pisos turísticos, pero incrementarán as empresas e grandes tenedores que aposten por este modelo de negocio». Además, Medela añade que, «para evitar isto, é importante, por unha parte, declarar unha moratoria de licencias de vivendas turísticas en todo o concello e concienciar aos propietarios de que é mellor ter un ingreso asegurado todo o ano, que expoñerse a sancións ou conflitos coa veciñanza». El portavoz del sindicato también solicita a las administraciones que se «aposte pola vivenda xa construída coa posta a disposición de vivendas públicas infrautilizadas».