«La ciberseguridad es una responsabilidad de la empresa en la que hay que invertir»

Manuel Ángel Busto, director general de Seresco, repasa la historia de su empresa, que cumple 50 años y explica la importancia de la tecnología como motor de cambio

Manuel Ángel Busto, director general de SERESCO
Manuel Ángel Busto, director general de SERESCO

Redacción

Seresco es mucho más que una empresa desarrolladora de software. Es escuela para las futuras generaciones, motor de cambio en España y el extranjero, consultoría, expertos en catastro y cartografía... pero sobre todo, siempre ha sido precursora de la apuesta por la innovación. Gracias a esta cualidad, así como una cartera de clientes que han mantenido su fidelidad por el buen hacer de la compañía, este año ha cumplido 50 años. Medio siglo hace desde que «un señor muy atrevido creó un pequeño centro de cálculo que daba servicio a las empresas de Asturias cuando ni siquiera había ordenadores», afirma Manuel Ángel Busto, director general. Él mismo repasa la historia y evolución de Seresco, siempre centrado en el futuro apasionante que está por llegar, porque en ese punto «la tecnología tiene mucho que decir». 

- ¿Cómo se puede sobrevivir medio siglo como una empresa consolidada?

- Siempre contesto lo mismo porque es lo que pensamos: es el motivo de mucho trabajo, mucho esfuerzo, una sabia capacidad de adaptación a las circunstancias conforme van viniendo, porque no siempre uno domina las circunstancias económicas que lo rodean, uno tiene sus planificaciones, tiene sus objetivos y trabaja en función de esas planificaciones, pero el entorno muchas veces es cambiante y te exige capacidad de adaptación. Y lo más importante, una familia de profesionales forjada a lo largo de estos 50 años con personas muy capacitadas, muy comprometidas con la organización, que se mueven dentro de un marco de actuación que es lo que llamamos valores de compañía que son irrenunciables y sobre todo con una voluntad inquebrantable que da el servicio a los clientes que tenemos. A lo largo de todos estos años hemos tenido buen hacer y la fortuna de tener una cartera de clientes muy amplia y que mantenemos durante mucho tiempo y eso aparte de no ser fácil es un gran activo para que las compañías sobrevivan y tengan proyecto de futuro.

- ¿Cómo ha sido la expansión de la empresa hacia la internacionalización?

- Nuestra compañía nació como un pequeño centro en Asturias y comenzó primero una expansión nacional en Vigo, luego a Barcelona, Madrid, Lisboa y el periplo de una máxima expansión por fuera de nuestro país fue a partir de 2011. El primer motivo de esta internacionalización fue porque el territorio se quedaba pequeño para nuestros servicios sobre todo de catastro y por qué no decirlo, también por una necesidad provocada por el propio estrés económico que se vivió después de la crisis en 2008. En aquella época estábamos en plena vorágine y había que tomar decisiones de buscar nuevos mercados más allá de lo que eran nuestros propios territorios que estaban sufriendo una crisis potente. Eso provocó de una forma convencida y necesaria el salir fuera del país. Tuvimos el acierto de llegar a Ecuador y desde ahí derivó trabajar también en Costa Rica, Colombia. Ahora estamos en Bolivia y pretendemos extendernos más por esa zona geográfica.

- ¿Cómo ha afectado la crisis a un sector como el suyo?

- Pues como a todos, nuestro sector como pasa también con otros sectores tiene lo que son las crisis generales que afectan a toda la economía y luego tiene las suyas particulares. Nuestro sector tuvo una gran demanda exponencial y atípica como fue la de finales de los años 90 para que las empresas tuviesen sus sistemas informáticos a punto para el año 2000.  Esto fue un gran hito, hasta el punto de que previamente algunos vaticinaban que se iba a acabar el mundo y todo se iba a colapsar, pero no pasó. Preparamos los sistemas informáticos de todas las compañías para la entrada del euro, eso provocó un repunte enorme, pero tras tanta demanda vino la crisis. Además, estuvieron las crisis de las puntocom que se produjeron en todo el mundo y en España también con el famoso caso de Terra. Eso supuso problemas particulares del sector. Es cierto que nuestro campo siempre ha ido a rebufo y todo esto no le altera de forma inmediata, digamos que la crisis le afecta un año después que al resto de sectores, pero también es cierto que se incorpora al crecimiento un año después. ¿Cómo sobrevivimos a todo eso? Me atrevo a decir que con dos claves: una tomando decisiones y por la sabiduría de los años. Con el tiempo hemos tenido una cartera de clientes muy importante, presumimos de tener más de 1.000, que en una compañía como la nuestra y en nuestro sector es un número muy importante. Algunos de ellos son clientes desde hace, 10, 20, incluso alguno ha pasado de 30 años con nosotros en relaciones diarias. Y esa fidelidad, esa estabilidad de nuestra cartera de clientes, con sus ajustes económicos, porque evidentemente cuando hay crisis tampoco demandan tanto, hace que en situaciones muy difíciles mantengamos nuestra actividad que es lo que nos ha permitido soportar esas crisis. Insisto en la gran fidelidad de clientes porque lo conseguimos a base de esfuerzo y de trabajo.

- ¿Cómo se hace para reinventarse constantemente, y más en su sector que avanza a pasos agigantados?

- En todos los sectores se exige innovación, pero en este sobremanera porque hay muchos agentes internacionales y grandes multinacionales, todo ello hace que tengas que apostar por tecnologías que pueden quedarse desfasadas rápidamente. No hay más que ver lo que está pasando ahora con todos los sectores de la economía que ante la irrupción de la tecnología se están viendo desbordados e incluso provocando grandes cambios en sus estrategias. Todos los sectores han cambiado por la tecnología y se han transformado, por ejemplo, el mundo de la información, el de la música. No es una etiqueta más o menos grandilocuente que ha inventado el mundo digital para tener negocio, es una realidad que está afectando a todo el mundo, las personas compran de otra manera, viajan de otra manera, se informan de otra manera y todo eso hace que los sectores productivos se vean afectados por la influencia de la tecnología.

- ¿Por qué se especializaron en agricultura y ganadería? ¿Cómo puede ayudar la tecnología a ese sector?

- Para explicar esto hay que remontarse a la historia, nosotros nacimos como un pequeño centro de cálculo que daba servicio a las empresas de Asturias cuando no había ni ordenadores y luego vas viendo sectores y te vas especializando. Muchas veces uno estudia una carrera porque lo estudia su hermano o un íntimo amigo, ¿no? Pues esto es igual, uno algunas veces se decanta por unas cosas u otras, llega a un sector, se especializa, se encuentra cómodo, da soluciones y se sigue desarrollando. Un buen día nosotros vimos una oportunidad en desarrollar software para las comunidades autónomas porque tenían que dar servicio a sus ciudadanos y a sus territorios y nos especializamos en el ámbito de la agricultura y la ganadería. Desarrollamos software en el ámbito agrícola y ganadero para atender las cuotas lácteas, las primas a los ganaderos, y todas estas cosas. El paso siguiente fue decir ahora lo que tenemos que hacer es llegar al agricultor y ahora tenemos operativa una plataforma con la cual nosotros lo conseguimos en tiempo real. Con ella estamos dando información que viene de sensores que se ponen en el terreno y mandan datos meteorológicos, mandan información a los agricultores en tiempo real de cuál es el estado de una cosecha del tipo que sea, frutales, cereal… Y hemos tirado por ahí como una consecuencia de un desarrollo y creemos además que forma parte de nuestro futuro porque en este planeta va a haber cada vez más población y los recursos van a ser cada vez más escasos, el territorio a labrar y a cultivar para que haya alimentos cada vez va a ser menor. Hay un concepto paralelo connatural a este mismo hecho que es el medioambiente y hay que ser más eficientes en las cosechas y ahí la tecnología tienen mucho que decir. No hay que olvidar que el 50% del presupuesto de la Comunidad Europea va destinado a agricultura y ganadería. Es un sector prioritario ahora y lo será más en un futuro, ese es el motivo por el cuál entramos, seguimos y queremos permanecer.

- ¿La escuela de informática les da mucha visibilidad? ¿Cómo de importante es para ustedes la información?

-La escuela también es una consecuencia y una visión de que eso era necesario. Nosotros empezamos como compañía en el año 69 cuando un señor muy atrevido dijo que iba a crear una empresa de informática. Hoy en día nos encontramos con una situación que 50 años después parece un déjà vu y es que entonces no había informáticos, no había personal técnico y como no lo había lo creamos y constituimos unos meses después, en el año 70. Seresco creó la primera escuela de informática de Asturias, hecho que también trasladamos a Vigo, ya que Galicia tampoco tenía escuelas de informática, y en esos centros comenzamos a tener alumnos.  Casi 50.000 alumnos han pasado por nuestras aulas y los hemos ido trasladando a todo el tejido empresarial hasta el punto de que muchos informáticos de esta región y también de Galicia se formaron, se perfeccionaron o incluso dieron clases en nuestras escuelas. Era una clara visión de negocio y una necesidad. Curiosamente después de 50 años uno de los lastres que puede tener el desarrollo de nuestro sector y de otras compañías es que en el presente no hay técnicos suficientes, hay un déficit claro de tecnólogos en el ámbito TIC para satisfacer esta demanda y esas necesidades que hay de desarrollo. Por eso hoy volvemos a poner en valor la formación profesional.

- ¿Qué otros servicios ofrecen?

- Disponemos de varias ramas, por un lado, consultoría y desarrollo de software, este último lo desarrollamos en grandes compañías y entidades públicas y ahí es donde encajan todos los servicios para la agricultura y ganadería. También para empresas industriales y financieras. Tenemos otra división muy importante que es la de realización de nóminas, estas no se hacen de forma individual tipo gestoría, sino como grandes volúmenes para grandes organizaciones. Ahora mismo realizamos alrededor de dos millones de nóminas al año lo que supone unas 200 mil al mes. Uno de los servicios más especiales que tenemos es el de cartografía y catastro, que yo diría que ninguna compañía del sector TIC tiene y que en definitiva se trata de hacer catastros de rústica urbana y gestión cartográfica para ayuntamientos, agencias catastrales y para el Ministerio de Hacienda. Esta es la más internacionalizada y es la que hace servicios en Latinoamérica. También hacemos una apuesta por el futuro y ofrecemos servicios a la pyme. Históricamente Seresco ha sido desarrollador de software y ahora hemos hecho un acuerdo con Sage para que la pequeña y mediana empresa tenga unos servicios tecnológicos equivalentes a los que tiene una gran compañía. No hay que olvidar que entre el 98 y 99% del tejido industrial son pymes. Por último, damos cobertura de servicios de seguridad en las compañías. Un área muy específica que es la que se encarga de servicios de infraestructura, es decir, que desde Seresco se atiende infraestructura informática de compañías grandes y pequeñas de forma que nosotros monitorizamos los sistemas. Además, damos servicio de seguridad para que la perimétrica de una instalación de una empresa esté cubierta por personal especializado que se encargue de monitorizar todos estos servicios. 

- Trabajar la tecnología desde una región como Asturias es fácil o difícil? ¿Cómo está la industria en lo que a tecnología se refiere en Asturias, cree que está al día?

- El sector industrial en Asturias está en una situación equivalente a la de otras comunidades autónomas. Por supuesto depende del sector, pero en líneas generales la situación es la misma. Pero en el ámbito de la seguridad sí que deben concienciarse más, pero no solo las asturianas, sino en general.

- Hoy en día un robo digital puede ser mucho más perjudicial para una empresa que un robo al uso, ¿qué servicios ofrecen? ¿hay muchos ciberataques?

- Yo siempre pongo el mismo ejemplo, es como el que dice: no, yo no necesito seguridad en mi casa o en mi vida porque a mí nunca me ha pasado nada. Bueno, no es cuestión de ser alarmista pero la realidad es que luego las cosas ocurren. Pues en el ámbito de la seguridad en las empresas, más allá de robos físicos, es muy importante que se conciencien porque esto ocurre todo el tiempo. Desde cualquier parte del mundo se están lanzando ataques a las empresas, no directos porque alguien quiera entrar en su negocio sino porque de forma circular se lanzan cadenas de virus y de jaqueo y están rondando permanentemente. Las empresas tienen enorme responsabilidad en cuidar muy bien sus datos, primero porque de ello depende su supervivencia y, sobre todo, porque son poseedores de datos personales de sus clientes. Por lo tanto, más allá de la extorsión económica que te puede producir el tema hay un concepto de responsabilidad y de tiempo real de tu negocio donde es importante invertir.

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