Carril renovó su tradición centenario con la danza de las espadas
26 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La asociación de municipios gallegos dotados de Danzas Brancas la ha catalogado como un tesoro etnográfico vivo. La farsa de Carril, la danza de las espadas con la que los carrilexos rinden homenaje a su patrón, está, desde luego, muy viva. Tanto que, tras décadas confiada a José Manuel Longa, se ha vuelto a producir una sucesión a su cabeza, que desde el año pasado recae sobre Gregorio Bouzas. Ayer, a eso de las siete y media, puntualmente, las blusas blancas y los fajines acudieron a una convocatoria centenaria, de las que nunca fallan, entre el atrio de la iglesia y el final de la calle Cervantes. Los primeros pasos le corresponden al cura, don José Antonio, que demostró que continúa en forma. A continuación, el resto de los bailarines desfilan bajo la talla de Santiago Apóstol. Lo hacen hasta cuatro veces antes de que se inicie la procesión, con su media docena de escalas.