El hallazgo fortuito dejó al descubierto cerca de Allariz tramos de escaleras, un banco y pavimento
23 mar 2011 . Actualizado a las 10:20 h.A escasos 300 metros del castro de Armea, en el pueblo del mismo nombre, en Allariz, el vecino Manuel Losada descubrió hace unos días, una estructura pétrea bajo el suelo de un bosque de carballo. Se trata de unas escaleras que flanquean un espacio rectangular en el que se ve una especie de banco. Todo esto más el pavimento, está tallado en una sola pieza de granito. Lo descubierto mide seis metros de largo por casi tres de ancho y se halla en una pendiente sin cultivar.
El yacimiento se halla en el lugar de Señorín. Son restos de construcciones en un terreno aterrazado de manera artificial. El arqueólogo Juan Manuel González Carballo explica que esto es frecuente en las cercanías de las aldeas para aumentar el aprovechamiento de las tierras. «Neste caso concreto os quebros do terreo coinciden coa disposición das estruturas atopadas, construidas íntegramente labrando a pedra de grao en forma de sustrato».
Tras una primera mirada al terreno, señala el arqueólogo que «pola disposición e localización topográfica dos restos nun lugar marxinal para o cultivo, pero dominante con respecto ó terreo circundante, pensamos que se trata de restos de construcións habitacionais».
Caracterización
Acerca de si estos restos son romanos o no, Juan indica que de momento es difícil caracterizarlos. No se sabe si incluso podría ser un santuario indígena, por similitudes con otros. De momento, nada hay seguro. Lo que se puede ver a día de hoy allí muestra que sus autores devastaron un enorme bloque rocoso. Además se ve la huella de una canalización que tiene continuidad.
Sorpresa
Técnicos de la Universidad de Vigo se acercaron ayer la lugar. Sorprende la labra de pico, tallando la piedra en dos direcciones. Esto produce, dice el arqueólogo, «o típico reticulado que se aprecia ás veces nos sillares antigos para mellorar o asento do enlucido». En las inmediaciones de este interesante lugar no se ven piezas de sillería exentas que muestren señales de labrado.