IN VICUS | O |
16 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.SIEMPRE es positivo que los representantes de dos de las instituciones más importantes de esta ciudad, a saber, el Ayuntamiento y el Consorcio de la Zona Franca, se sienten en torno a una mesa para hablar y tratar de llegar a un entendimiento. Es mucho más positivo cuando, de ese encuentro, surgen acuerdos cuyo objetivo es beneficiar a Vigo y, por ende, a sus habitantes. En este sentido, el Plan 2005 surgido a raíz de la reunión de la semana pasada, supone la formalización de la voluntad institucional de adecentar la ciudad más importante y caótica de Galicia y, por lo tanto, de trabajar para llevarlo a cabo recabando fondos e ideas. Partiendo del hecho indiscutible de que, tal y como, Egerique en un alarde de afable sinceridad no dudó en reconocer, tener una excusa como la prevista llegada de muchos visitantes en el 2005 facilita el consenso para trabajar por una causa común, la limitación temporal y lo ingente de la tarea nos hacen temer que el esfuerzo a desempeñar resulte un simple lavado de cara. No se trata de rechazar un plan que pretende mejorar la ciudad. Sería de necios hacerlo pero, también sería de ilusos esperar que, en un plazo de entre doce y catorce meses, se consiga llevar a cabo todo lo que, realmente, necesita esta ciudad para recibir con dignidad lo que se avecina. En la memoria de todos están grabadas las hermosas imágenes de los veleros que participaron en la regata Cutty Sark llenando nuestra Ría y nuestro puerto con naves de todo tipo. Aunque, llenar lo que se dice llenar, no es el calificativo más adecuado para la masiva concurrencia de naves, casi apiladas, en unos muelles que deslucían, sin género de dudas, a los participantes en el evento. Todos deseamos que nuestro puerto esté en las mejores condiciones para recibir a cualquier barco pero, es razonable dudar que se pueda hacer algo adecuado en tan poco tiempo. No seré yo quien desanime a quienes han tenido esta iniciativa pero, tampoco seré yo quien se reprima en decir que el Plan 2005 supone empezar la casa por el tejado y, ya sabemos lo poco viables que son estas construcciones.