Un cinturón interior con 4 carriles

La Voz

VIGO CIUDAD

Un vial que discurra entre Teis y Saiáns con un mínimo de dos carriles en cada sentido (en algunos puntos puede haber otros para acceder o de salida), y una anchura de entre 26 y 30 metros, puede parecer un sueño para articular una área periurbana tan carente de estructura como es el rural vigués. Pese a ello, la proyectada Ronda de Vigo ha conseguido el récord de alegaciones y el Concello no tiene más remedio que adaptarla. El punto sin duda más conflictivo es la conexión de la Ronda con Peinador, donde podría afectar a más de un centenar de viviendas si sigue adelante tal y como se planificó inicialmente. Esta cifra, facilitada por fuentes municipales, la cuestionan los propios redactores. Aseguran que en el plano figura una banda de afecciones más ancha de la que resultará al final, pero que debe existir margen para que los técnicos hagan su trabajo. Según estas mismas fuentes también en la parroquia de Matamá serán casi ochenta las viviendas afectadas y existe cierto nerviosismo. La cantidad es menor en la de Sampaio, pero también ha generado un movimiento de oposición al proyecto. Finalmente, en el área de Coruxo se reclama que la zona por donde discurra se convierta en urbanizable; actualmente en gran parte se trata de reserva forestal.