Archivan el crimen de Judith en O Porriño porque dos rastros de ADN hallados en el crimen no coinciden con el único investigado
O PORRIÑO
Los análisis biológicos realizados en el cuerpo de la mujer revelaron los perfiles genéticos de dos varones no identificados y la jueza ordena a la Guardia Civil que averigüe sus identidades. También aparece semen del sospechoso en un paño pero la magistrada admite que pudo deberse a una cita sexual previa.
14 feb 2026 . Actualizado a las 01:58 h.La jueza de O Porriño ha archivado provisionalmente la investigación del asesinato por asfixia de Judith en el 2023 al no existir indicios de ADN suficientes para mantener la imputación contra el único investigado. En realidad, han aparecido otras dos huellas genéticas que incriminan a dos desconocidos que sí podrían ser el verdadero asesino porque luchó cara a cara con la víctima y ella lo arañó con las uñas mientras él la asfixiaba.
La plaza número 3 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de O Porriño acordó el sobreseimiento provisional de la causa por la muerte.
En noviembre del 2023 se encontró de madrugada a la víctima en un polígono industrial de la localidad porriñesa. El auto judicial señala que la persona autora de los hechos la tiró al suelo y, sujetándola, le introdujo un pañuelo en la boca y la asfixió. La sospecha inicial se basaba, entre otros elementos, en la localización de los teléfonos móviles del acusado y de la víctima, que los situaba juntos en la franja horaria de los hechos y en las inmediaciones del lugar donde apareció el cuerpo. Sin embargo, los análisis biológicos realizados en el cuerpo de la mujer revelaron «los perfiles genéticos de dos varones —A y B— no identificados».
Además, la sangre de origen humano hallada bajo las uñas de la víctima, presuntamente del agresor con el que forcejeó, ofreció perfiles genéticos incompatibles con el del investigado y coincidentes con los de esos dos varones. La sangre es clave porque revela que la víctima luchó contra su asesino o asesinos para defenderse.
Ante la falta de indicios sólidos y la existencia de dudas sobre la autoría, el tribunal de instancia acuerda el sobreseimiento provisional e indica que «será necesario oficiar a la Guardia Civil para que se inicien las investigaciones para identificar a los titulares de los perfiles genéticos detectados y practicar nuevas imputaciones una vez se tengan los resultados». Otro encargo a la Sección de Investigación Criminal de la UOPJ de Pontevedra es que averigüe la actual titularidad de la línea telefónica perteneciente a la víctima.
La magistrada exculpa al único sospechoso aunque no le cabe duda de que este tuvo un encuentro de carácter sexual con la víctima. No obstante, existe una duda razonable de que haya sido el investigado el causante de su muerte. El paño de microfibra hallado en el interior de la cavidad bucal de la víctima contiene restos de semen del investigado, pero ello no implica, dice la jueza, «si atendemos a las restantes circunstancias expuestas», que él haya sido el que lo introdujo. Puede tratarse de un paño que la víctima portaba en el momento de su muerte, previamente utilizado por ella en su encuentro sexual con el investigado -lo que explicaría la presencia de su semen-, y que el agresor lo localizase entre las pertenencias de la víctima y lo emplease para su cometido, el de asfixiarla.
«Si atendemos a la autopsia, existió en el momento de la agresión un forcejeo entre la víctima y el agresor, lo que explica la presencia de sangre de origen humano en las uñas de ambas manos. Dicha sangre se debe reputar a juicio de esta instructora como perteneciente al agresor de la víctima, con el que esta se enfrentó cara a cara para evitar ser asfixiada, lo que implica que el titular de dicha sangre sea el principal autor de la muerte de Judith», indica el auto.