Estudiantes del instituto de O Porriño que vendieron participaciones del segundo premio del Niño: «Mi padre salió en pijama para celebrarlo»
O PORRIÑO
Cuarenta jóvenes financiaron su excursión de Semana Santa a Lanzarote
08 ene 2026 . Actualizado a las 13:42 h.«¡Qué ilusión!», decían el joven Samuel Gándara Méndez y un amigo delante de la administración de lotería El X de la Suerte, en O Porriño. Acudieron sobre las 13.00 horas para festejar el premio que repartieron entre decenas de familias del instituto Ribeira do Louro, en el polígono de Torneiros. Samuel apareció con sus padres, Roberto Carlos y María Dolores, a festejar el reparto del segundo premio con una botella de cava que descorcharon. Querían compartir con todos los que celebraban los premios en el local, alguno de ellos llegado desde Baiona.
El joven contaba que fue idea suya y del lotero hacer participaciones para costear el viaje de Semana Santa a Lanzarote de los estudiantes, que tienen entre 15 y 16 años. Son 40 los que irán a pasar la Pascua a la hermosa isla canaria. «El primer día de clase voy a llevar otra botella al instituto», aseguraba en medio de la felicidad reinante y regada con espumoso, que caía más al suelo que a las gargantas de los congregados.
Aunque no se sabe cuántas vendieron finalmente los adolescentes del IES Ribeira do Louriño, cada una de las participaciones del número 45.875 que costaban cuatro euros recibirá 14.000 euros.
Samuel relató así el momento en que se enteraron: «Mi abuela me avisó de que nos había tocado, y yo llamé a mi padre, que aún estaba durmiendo, y salió en pijama para celebrarlo en nuestra casa de Pontellas».
De Torneiros también es José María de Sousa, un chatarrero de pelo teñido de verde, que acudió con su hija a la puerta de la administración para compartir la alegría con otros premiados: «Compré tres papeletas y me han tocado 13.600 euros con cada una». Su hija también estaba alegre, pero lamentaba no haber comprado más papeletas al chaval que se las ofreció «en el local de Pontellas donde estábamos pasando la tarde viendo rondallas».