Un solo cruce del municipio cuenta con más de una veintena de carteles
08 abr 2015 . Actualizado a las 07:57 h.Hay un cruce en el Concello de Mos que desconcierta a los conductores por la elevada profusión de señales. Al llegar al Camiño da Vilanova en dirección al instituto de Petelos, están indicados todos los destinos posibles a los que se pueden llegar desde ese punto y hacia todas las direcciones.
El resultado es una peculiar composición de carteles que obligaría a los usuarios de la vía a detenerse durante unos segundos para poder asimilar toda la información. Hasta una veintena de elementos de diferentes colores y tamaños se concentran dentro de una mismo área. Algunas de estas señales se encuentran duplicadas, puesto que tanto si se mira a la izquierda o la derecha se puede saber que siguiendo recto se va a lugares como la biblioteca, los juzgados, el multiusos o la Porteliña. También hay indicadores antiguos que se encuentran ya en muy mal estado y que son prácticamente ilegibles,
A los vecinos del entorno les resulta llamativo este paisaje tan pintoresco. «Me hace gracia, podían poner ahí un poste grande y que rece todo», señala la vecina de la vivienda donde las señales producen una especie de efecto pantalla. «Gustar no me gusta mucho, pero tampoco me estorba», añade.
Para la alcaldesa, Nidia Arévalo, este punto constituye una excepción, puesto que considera que «tenemos el Concello más ordenado a nivel de señales que nunca».
En su opinión, la situación que se da en este cruce se debe a la autovía que partió en dos el municipio, dividiendo los diferentes servicios y equipamientos municipales a un lado y al otro de la calzada, obligando a facilitar su ubicación a los usuarios para seguir la dirección correcta.
La señalización viaria en Mos continúa creciendo. El Concello llevó a cabo a comienzos de este año la instalación de una treintena de paneles informativos en todas las parroquias para indicar la situación de los centros culturales y vecinales del término municipal.
El objetivo es orientar a los grupos culturales que llegan al municipio para actuar, especialmente durante los encuentros vecinales que se celebran durante los fines de semana. Se trata de elementos metálicos homologados que vienen a sumarse al ya diverso paisaje de señalizaciones existente en el municipio.