Cruces ofrece base productiva y expone y vende gallos vivos y sacrificados
14 jun 2014 . Actualizado a las 16:03 h.Es ya largo el camino andado por el Galo de Curral cruceño. Camino de pioneros, camino de duro ajuste de producción y realidad, y de definición de productores pero, en definitiva, base de un festejo que se consolida y deberá explotar en los espacios de consumo generalista y de delicatesen. Mientras, sigue la crianza, sigue la promoción y sigue la fiesta.
Hay cuatro sociedades en Cruces que producen: la histórica Asociación de Criadores y otras más recientes, Grugalo, y las de productores individuales Galo Celta y Castro de Madrosende. Cada uno tiene su punto de interés general o exclusivista en el mercado que tiene base tradicional y pretenden conquistar fuera de la zonas de crianza.
Oferta y precios
Esa base supone una treintena de productores en el municipio (en la zona unos 60). Y respecto al producto, crían entre 150 y 200 gallos de media para ahora y, especialmente, para la Navidad. Cabe recordar que la legislación para estas producciones artesanales fija en 200 gallos, 50 reproductores y 50 ponedoras, el censo máximo por granja.
¿Cómo se traslada esta base social al festejo que celebra Cruces este domingo? Asegura Evaristo Rodríguez, presidente de Crugalo, que esta fiesta no es tanto para vender gallos, aunque también se venden, como para promocionarlos y propiciar encargas. Aún así, la organización ferial habilita una carpa en la plaza de la iglesia con 32 jaulas para animales vivos que reúnen unos 150 ejemplares de aves y, sobre todo, gallos. Gallinas no, hay demanda de producto y no se hace tanta reposición en granja. A última hora fijarán precios, según edad, pero oscilarán entre los 3/4 euros los pollitos, 20/22 los de 4 meses y unos 50 los gallos.
La Festa también habilita oferta de gallos sacrificados. Habrá una treintena en las instalaciones de la plaza de abastos. Los precios son según la raza. Los híbridos cotizan a 11 euros el kilo. Los de raza Mos, a 15 euros. La baja oferta responde a que es día de fiesta y no de compra pero aún así la treintena de galos suele ser ajustada o escasa para la demanda.
Un momento en la degustación celebrada en la pasada edición. FOTo Miguel souto