El tradicional desfile congregó a cientos de personas
07 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.El desfile de rondallas de Gondomar hizo vibrar ayer a cientos de personas que abarrotaron el centro de la localidad de mañana y de tarde. Y es que la afluencia de formaciones obligó a prolongarlo durante todo el día, en lugar de solo en horario de mañana como en otras ocasiones. A los dos reconocidos grupos de Gondomar, el de la asociación de vecinos Galiñeiro de Vincios y el del centro cultural A Merced de Chaín, se sumaron otros doce de Vigo, O Porriño y Mos, municipios que cuentan con gran tradición. Una de las peculiaridades de este desfile es que no se limita a un mero pasacalles o concurso navideño en un pabellón. Por el contrario, es de los pocos que se celebran en plena calle y que cuentan con una tradición de 37 años.
«De los que tienen lugar en la vía pública es el más popular y el más antiguo de la zona. Las mejores rondallas están hoy aquí, aunque, en general, son todas muy buenas», indica el alcalde, Paco Ferreira. Otra de las peculiaridades es que, aunque cada una de las formaciones tiene doce minutos para interpretar tres temas, si se pasan de tiempo no se les penaliza. Esto lleva, a veces, a regalar algún minuto más a la numerosa audiencia. «Lo más peculiar es el saludo entre banderas. Mucha gente se acumula en el cruce de las calles Elduayen y Eduardo Iglesias para verlo, incluso hay rivalidad sana en el tema del saludo», comenta la concejala de Cultura, Nuria Lameiro. A diferencia de otras concentraciones, en este desfile no hay premios. Eso sí, cada rondalla recibe 950 euros para gastos de traslado y estancia.