Los vecinos de Morgadáns se fotografiaron el fin de semana con el ejemplar de casi 5 kilos de Alfonso Misa
25 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Alfonso Misa Penedo cultiva en su huerta de Gondomar todo tipo de hortalizas, verduras y legumbres desde que tiene 12 años. Recoge de casi todo, para compartir con amigos y familia. Pero en esta ocasión solo obtuvo un repollo del semillero que preparó él mismo. Podría parecer más difícil el reparto, sino fuera por las dimensiones del especimen, equivalente a tres repollos de los habituales, tanto en tamaño como en peso.
«É o repolo máis grande que vin», confirma su propietario, con seis décadas de experiencia en el campo. La sorpresa ha sido mayúscula en toda su parroquia de Morgadáns. «Todo o mundo pasou a fin de semana a facerse fotos con repolo», cuenta Alfonso Misa. Desconoce cuál puede ser la causa de que el ejemplar haya alcanzado tremendo tamaño, aunque podría tener que ver con el abono, ya que es exclusivamente de su caballo.
Él mismo lo arrancó con asombro el sábado y, sin siquiera haber cogido todas las hojas, la col alcanzó casi los cinco kilos de peso. Le hicieron falta los dos brazos para llevarla hasta el bar que hay al lado de la la iglesia, donde, con su habitual carácter bromista, dejó pasmados a sus amigos.
Podría haber preparado cocido para toda la familia pero la pieza suscitó demasiado interés y acabó vendiéndola ayer al mediodía a una señora por tan solo cuatro euros.
No descarta que se repita el fenómeno, aunque habrá que esperar unos meses. Él no piensa renunciar ya a una pasión que compaginó también mientras trabajaba como vendedor de pescado. Entonces era un complemento familiar y, a sus 70 primaveras, asegura que le sigue dedicando un mínimo de cinco horas a su pequeña huerta. También cultiva lechugas, judías, patatas, acelgas y puerros.