El proyecto hace que aumente el valor de las tierras circundantes

La Voz

GONDOMAR

La simple intención de hacer un complejo residencial y deportivo en Pinzás ha revalorizado los terrenos circundantes. Si hace cuatro años una parcela edificable se pagaba a 12 euros el metro cuadrado, ahora ya cuesta 60. La aprobación inicial llevada a cabo por el anterior gobierno municipal en el año 2005 permitió que el coste de las parcelas continuara al alza.

Los precios se han puesto por las nubes en esta parroquia interior, para ser un lugar que no tiene servicios públicos y que está a 12 kilómetros de distancia del centro urbano, a través de una estrecha carretera llena de curvas que carece de alumbrado y donde se percibe un escaso mantenimiento por la gran cantidad de maleza que invade la calzada.

Los comuneros no acaban de perder el optimismo. El presidente de la comunidad de montes, José Manuel Meneses, manifiesta que si no consiguen que el Ayuntamiento apruebe la modificación puntual del planeamiento para dar cabida a la urbanización, al menos confían en poder construir el campo de golf, «que también supondría un gran impulso para toda la parroquia». Tienen un proyecto para recibir el agua desde el río Miño y crear una depuradora.

El complejo no es la única inversión que ha abierto el debate. Pinzás está también afectado por uno de los 23 aerogeneradores del parque eólico Alvariño I, que se extenderá además por Oia, Baiona y Gondomar y que ha generado un gran rechazo social.