Fallece Fortunato Graña, que estuvo al frente del Concello de Cangas entre 1977 y 1979
31 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Eran tiempos difíciles. El régimen franquista estaba dando sus últimas boqueadas como los peces de la ría pescados con anzuelo y a Fortunato Graña Núñez le propusieron ser alcalde. Aceptó el difícil reto en un ambiente político convulso y lleno de extremismos. Falleció el sábado a los 87 años y fue despedido ayer por amigos y parte de la clase política de Cangas.
Graña llegó a la alcaldía de forma accidental sustituyendo a Antonio Graña, que era su primo. Estuvo dos años en el cargo desde 1977 a 1979 cuando se celebraron las primeras municipales. Desde su puesto emitió un histórico bando en gallego en el que animó a los cangueses a manifestarse a favor del Estatuto de Autonomía. Graña pilotó con éxito el paso de la Dictadura a las primeras elecciones municipales democráticas en las que salió elegido otro regidor recientemente fallecido, el abogado comunista José Chapela.
En aquella época las condiciones económicas de los alcaldes de pueblo no eran las de ahora y Fortunato nunca dejó de trabajar en su empresa, que era ni más ni menos que el grupo Massó. Entonces constituía un auténtico emporio pesquero, el primero de toda Europa. Primero estuvo en la carpintería de ribera. Después, cuando esta dejó de estar funcionando, se integró en la fábrica conservera, que entonces trabajaba a pleno rendimiento y contaba con unas modernas instalaciones y servicios sociales, como una guardería, un comedor para empleados y hasta un hotel para los directivos del grupo.
Fortunato Graña era padre de cuatro hijos, una de ellas brilló con luz propia en el mundo del deporte. Ayer recibieron las condolencias de cientos de amigos. «Era unha boa persoa», sentenció el regidor, que acudió al tanatorio.