El Concello y la FEGAMP recuerdan la figura de María Purificación Gómez González, electa hace noventa años
13 mar 2026 . Actualizado a las 18:46 h.A Cañiza ha rendido homenaje este viernes a María Purificación Gómez González, conocida como Maruja Gómez, considerada la primera alcaldesa democrática de Galicia. El acto institucional se celebró en el salón de plenos del concello y fue organizado por la Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP) en colaboración con el propio ayuntamiento. La jornada estuvo copresidida por la vicepresidenta ejecutiva de la FEGAMP, María Barral, y por el alcalde de A Cañiza, Luis Piña. El homenaje forma parte de las actividades promovidas por el municipalismo gallego en torno al Día Internacional de la Mujer y coincide además con el noventa aniversario de la elección de Gómez como alcaldesa.
Durante su intervención, el regidor subrayó el valor histórico de aquella elección y el orgullo que supone para el municipio. «Para A Cañiza é un orgullo que a primeira alcaldesa democrática de Galicia fose elixida neste concello», señaló Piña, quien también destacó la importancia de mantener viva la memoria de figuras que marcaron la historia política local. El alcalde recordó además el contexto en el que se produjo su elección, cuando la presencia de mujeres en la vida política era todavía excepcional. «Maruja Gómez representa o compromiso co servizo público e co avance democrático nun momento no que as mulleres apenas tiñan presenza nas institucións», añadió.
María Purificación Gómez González fue elegida alcaldesa de A Cañiza el 14 de marzo de 1936, en una votación secreta celebrada entre los concejales del pleno municipal tras haber sido elegida previamente edila en las elecciones celebradas ese mismo año. Su nombramiento supuso un hecho inédito en Galicia, donde ninguna mujer había alcanzado antes la alcaldía mediante un proceso democrático.
Nacida en Belmez (Córdoba) en 1905, llegó a Galicia por circunstancias familiares y acabó estableciéndose en A Cañiza, donde su marido ejercía como maestro. Mujer culta y comprometida, participó activamente en la vida cultural y política de su tiempo y se presentó a las elecciones municipales por Izquierda Republicana.
Su etapa al frente del ayuntamiento fue, sin embargo, muy breve. El golpe de Estado de julio de 1936 puso fin al proceso democrático y dio paso a una etapa de represión que afectó a numerosos cargos públicos vinculados a la República. Gómez fue detenida y sometida a consejo de guerra en Vigo junto a otros vecinos del municipio. Condenada inicialmente a pena de muerte, su sentencia fue posteriormente conmutada por cadena perpetua. Tras varios años de reclusión, recuperó la libertad condicional en 1943. Más tarde se trasladó con su familia a Lugo, donde rehízo su vida y trabajó como enfermera hasta su jubilación.
El acto celebrado este viernes en A Cañiza quiso recordar no solo su figura, sino también el papel que desempeñaron muchas mujeres que, como ella, abrieron camino en la política local en momentos especialmente difíciles. Durante la jornada se destacó el valor del municipalismo como espacio de proximidad con la ciudadanía y como ámbito en el que las mujeres han ido ganando presencia a lo largo de las últimas décadas.
El homenaje concluyó con la firma de la vicepresidenta de la FEGAMP en el libro de honor del concello y con una fotografía institucional ante el retrato de María Gómez, que forma parte de la colección de alcaldes y alcaldesas expuesta en el salón de plenos municipal. Desde el gobierno local se subrayó la importancia de mantener viva su memoria y de transmitir a las nuevas generaciones el significado de los avances democráticos alcanzados a lo largo del tiempo.