22 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El cierre del Grupo Marbar deja en una situación incierta las obras que el empresario había promovido en distintos lugares de la provincia de Pontevedra. Los trabajadores afirmaron ayer que tenía en ejecución y casi terminados nueve edificios en A Cañiza, que suman más de 300 viviendas, así como una decena de chalés en Tomiño, entre otros. Fuentes cercanas aseguraron que había construido un buen número de viviendas a base de créditos bancarios y que el motivo de la quiebra fue no haber podido venderlas debido a la crisis que atraviesa el sector de la construcción. Tanto el empresario como su hijo permanecieron ayer con sus teléfonos móviles apagados.