La edición 59, que estrena un tramo y cambios en otros, se espera emocionante y disputado, como el Super campeonato
03 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El emblemático rali Rías Baixas comienza este viernes su edición número 59, la segunda para Damián Giráldez como presidente de la escudería organizadora. Considera que esta nueva entrega es fruto de «las ganas, la ilusión y el intento de mejorar cada año y ofrecer el mejor espectáculo al público», aunque tanto él como el resto del equipo llevan mucho tiempo ligados a esta cita de una manera u otra. En su caso, veinte años ya desde que comenzó «de enano, en una curva».
El Rías apuesta por la continuidad, pero con sitio para introducir algunas novedades que buscan hacerlo todavía más atractivo. «Tenemos partes de los tramos que se han modificado, añadiendo partes nuevas», como es el caso del Ponte Caldelas-Vilarchán, de hoy; el Vigo-Nigrán, de mañana y «un poquito» el de O Castro. «Se ha modificado dónde tienen que hacer los giros de las rotondas para dar un pelín más de espectáculo al público», señala. A eso se suma un tramo completamente nuevo, Salceda-Ponteareas. «Es inédito, nunca se había hecho, y digamos que es la parte más compleja de este año», desliza.
Recuerda Giráldez que «generar un tramo nuevo desde cero supone llegar a un sitio con el coche, ponerte allí y empezar a buscar las carreteras idóneas de llegar a un cruce», volviendo hacia adelante y hacia atrás en infinitas ocasiones y haciendo muchos kilómetros hasta diseñar un recorrido. Aparte de que los tramos que se repiten tampoco son nunca idénticos y también requieren un arduo trabajo. «Todos varían con las ediciones. Se ven los vídeos de años anteriores para ver si ha podido pasar x cosa el año pasado en una curva, fijándose si puede haber esto o lo otro, si en tal sitio saltan o derrapan… Nuestro trabajo también es anticiparnos», plantea.
Giráldez, que no tiene en mente por el momento aspirar a ser parte el Campeonato de Europa de ralis -aunque, como dice siempre, «el límite es el cielo»-, subraya que ser parte del Súper Campeonato ya conlleva unas exigencias importantes. «Es la élite de los ralis en España y el nivel es altísimo. El resto de pruebas también hacen un trabajo espectacular y nosotros queremos mantenernos». Cree que ese gran trabajo generalizado tiene su reflejo en cómo se está desarrollando la temporada. «Es un campeonato súper emocionante, con varios equipos luchando por el título».
Vaticina un rali Rías Baixas en la misma línea, emocionante y disputado, y señala al tramo Salceda-Ponteareas como el que puede «marcar diferencias» por su complejidad y por el hecho en sí mismo de ser nuevo. «Creo que va a ser divertido y del gusto de todo el mundo. De por sí, es difícil al no haberse corrido nunca y, además, tiene zonas rápidas, lentas, alguna más técnica…», detalla.
No se atreve Damián Giráldez con favoritos para el triunfo. «Se nota un trabajo importante de todos los equipos en el sentido del nivel de piloto y copiloto en la carretera, trabajando al mil por mil, perfeccionándose tanto en la parte del rali como en la física, entrenando y preparándose. Que me corrijan los veteranos, pero creo que nunca había habido cuatro o cinco equipos luchando por el campeonato, y eso habla del nivel».
Como ya sucedió el año pasado, todo apunta a que el calor va a marcar el desarrollo de la prueba y desde la organización lo tienen muy presente. «Ahora mismo contamos con cuatro palés de botellas de agua, cuando normalmente eran uno y medio. Igual son 7.000 botellas y pico», dice. También traslada el mensaje de que el público se anticipe, lleve bebida y busque zonas de sombra, aparte de incidir en que se respeten las normas de seguridad, algo en lo que se hace mucho hincapié.
«Cada año el público se va haciendo más consciente de la importancia de la precaución. Y si no se cumplen las normas, estamos obligados a neutralizar el tramo, lo que hace que el trabajo de mucha gente no se pueda disfrutar por culpa de dos, tres o diez personas mal ubicadas», por lo que ruegan que se respeten las zonas habilitadas, que son «muchísimas» y se eviten sustos. «Los coches van al límite y la probabilidad de que se puedan salir es alta. Que no haya público mal ubicado cuando eso pase es súper importante», enfatiza.
El Celta y la edición 60
El rali se presentó en A Sede del Celta, club con el que están trabajando para sumar esfuerzos más allá de esa colaboración puntual. «Estamos planteando cosas de cara a la edición 60 y alguna cosilla más que habrá por ahí este año y que ya se irá viendo», deja entrever. Este contacto surgió a raíz de «conversaciones e ideas en esta locura en la que hay muchos ‘¿oye, y si…?’. En este caso, tuvo mucho que ver Chema Rodríguez, de Recalvi, uno de los patrocinadores del club celeste. «Empezamos a hablar y se llegó a este acuerdo. Estamos muy agradecidos por la ayuda que nos están dando. Aparte del orgullo que supone, porque Vigo, aparte de ser la ciudad del motor, lo es del fútbol de Primera» y sumar fuerzas es positivo para ellos y para Vigo.
Giráldez no oculta que paralelamente a la preparación de esta entrega del rali Rías Baixas ya se ha estado trabajando en la 60, que es «un cambio de ciclo». «Se dice pronto. Heredamos un gran trabajo de Fernando Mouriño que se ve reflejado en lo que es este rali a día de hoy. Viene de muy atrás, del esfuerzo de mucha gente, y es una emoción vernos a punto de llegar a esa cifra». Pero eso será en el 2027 y antes queda otra edición para disfrutar al máximo.