El presidente de los comuneros de Cabral y dos obreros afrontan 3 años de cárcel por destrozar con una excavadora el nacimiento del río Lagares y un bosque
VIGO
La Fiscalía acusa al directivo de un delito ambiental y reclana 100.000 euros de indemnización. El juicio en Vigo se suspendió
05 mar 2026 . Actualizado a las 10:34 h.El presidente de la Comunidad de Montes de Cabral, Luis R., y dos operarios colaboradores afrontan tres años de cárcel por un delito ambiental porque, supuestamente, realizaron unas obras sin licencia que alteraron el curso del río Lagares en su nacimiento, y destrozaron con una excavadora un bosque cercano a la Laguna Mol y al aeropuerto de Peinador, en Vigo. Supuestamente, hicieron caso omiso a varios avisos del Seprona. El bosque dañado tardará 20 años en recuperarse. El juicio iba a celebrarse el miércoles en el Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo pero fue suspendido.
La Fiscalía, además de cárcel, pide dos años de prohibición de oficio en la construcción y multa de 6.000 euros. También solicita que los tres acusados indemnizarán conjunta y solidariamente al Servicio de Patrimonio Natural en 17.985 euros por el importe de reposición del bosque de galería destruido por la tala realizada y en 100.000 euros por el deterioro medioambiental ocasionado.
Las obras, dice la Fiscalía, han alterado significativamente el curso fluvial, que representa un ecosistema frágil y en el cual existen especies animales y vegetales, alguna de ellas catalogadas como amenazadas en la normativa.
Todo empezó el de 7 de julio del 2023 cuando el presidente de los comuneros de Cabral presentó ante Augas de Galicia una solicitud de autorización de obras en la zona de dominio público hidráulico y adjuntó un proyecto técnico de obras para la recuperación de terreno, construcción de muros de contención con un nuevo paso, mejora de presa y ampliación de paso existente. Las obras proyectadas estarían situadas a unos 300 o 400 metros del nacimiento del río Lagares, y consistirían en retirar los árboles muertos o caídos por las tormentas, y otras actuaciones.
La Fiscalía sostiene que, pese a la falta de licencia o autorización alguna, el 13 de octubre del 2023 los acusados realizaron obras en el cauce el río Lagares, aguas arriba de la laguna artificial existente en las instalaciones del Real Aeroclub, en una zona arbolada con vegetación exuberante, en parte pantanosa y con distintos meandros que van conformando el río en sus inicios. En esa fecha, una pala excavadora, con el rótulo de la entidad Calme, perteneciente a un acusado, y varios operarios a sus órdenes, realizaron una zanja en el cauce de un metro y medio de anchura.
Según el fiscal, sacaron tierra y la depositaron en los laterales de la zanja, obstaculizando los distintos cursos de agua que se incorporan la río, desecando de esta forma el humedal existente, todo ello sin barrera alguna para impedir la turbidez provocada por esa excavación en las aguas del río. Además, supuestamente, talaron una «gran cantidad» de árboles sanos, de diferentes especies, principalmente alnus glutinosa, y de diferente grosor y altura. Dejaron los tocones a ambos lados de la zanja que se realizaba en el cauce.
Varios de los troncos de dichos árboles se encontraban apilados y otros más pequeños estaban depositados sobre pequeños regatos que discurrían por la zona y que aportaban agua para la formación del cauce natural del río, obstaculizando de esta forma la libre circulación del agua. A mayores, las ramas más finas estaban apiladas en diversos montones sobre la zona desbrozada.
Todo ello, continúa el fiscal, se realizaba en una extensión de terreno a lo largo de unos 250 metros del río, alterando su morfología natural, eliminando los meandros y cortando la comunicación de las aguas del humedal con el cauce original, además de la tala de arbolado y desbroce de maleza en el corredor fluvial y su bosque de galería.
La Xunta, en su día, consideró que la comunidad de Cabral fue responsable de la comisión de una infracción administrativa grave tipificada en el artículo 122, letra c) de la Ley 5/2019, de 2 de agosto, de Patrimonio Natural e Biodiversidade de Galicia, sancionándola con multa de 98.500 euros y ordenando la restauración del medio natural al estado anterior al momento de la infracción reponiendo el tramo destruido del río Lagares a su estado anterior.
No obstante se estima por los técnicos del Servicio de Patrimonio Natural que ya no tiene sentido tratar de restaurar el cauce original del río porque debido al transcurso del tiempo el río ha vuelto a ocupar en buena medida su curso anterior y una intervención para su restauración ahora sería más prejudicial que beneficiosa. En cualquier caso, la Fiscalía estima imprescindible la restauración del bosque de galería, totalmente destruido por estos hechos, lo que require la plantación de árboles de ribera para tratar de devolver al río a sus condiciones anteriores, estimándose el coste de dicha plantación en 17.985 euros.
Además, el fiscal considera necesario el transcurso de al menos 20 años, desde la plantación para que el bosque de galería pueda llegar a tener un aspecto similar al que presentaba antes de la realización de las obras que, dada la indicada clasificación del suelo, están prohibidas.