Once enmiendas del BNG para «declarar a guerra á especulación» de los pisos turísticos en Vigo
VIGO
Los nacionalistas quieren que Caballero endurezca la ordenanza municipal
11 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El BNG ha registrado 11 enmiendas al proyecto de ordenanza municipal que regulará las viviendas de uso turístico (VUT) en Vigo. La formación sostiene que el texto impulsado por el gobierno de Abel Caballero es «moi laxa» y carece de «controis efectivos», lo que, a su juicio, impide frenar la proliferación de pisos turísticos y proteger el derecho a la vivienda.
El portavoz municipal, Xabier Pérez Igrexas, advierte que ya hay 5 apartamentos turísticos por cada alquiler residencial disponible en nuestra ciudad. Criticó que la propuesta municipal es «un texto impreciso, cheo de declaracións de intencións vacías, pero sen ferramentas reais para intervir nin medidas concretas mentres o problema siga crecendo». Recordó que las VUT han aumentado en más de 2.000 en los últimos tres años. «No BNG defendemos que o Concello declare a guerra aos pisos turistísticos», añadió.
Moratoria y suspensión automática
Entre las enmiendas, el BNG propone una moratoria de entre 18 y 24 meses en la concesión de nuevas VUT, hasta que el Concello realice un estudio sobre la saturación turística. También plantea la suspensión automática de nuevas autorizaciones en zonas donde el precio del alquiler haya subido por encima del IPC en el último año. Los nacionalistas reclaman que las autorizaciones actuales no se conviertan en un «dereito perpetuo». Para evitarlo, propone que el título habilitante tenga una duración máxima de cinco años, sin prórroga automática, y que todas las VUT ya existentes deban solicitar en un plazo de tres meses una declaración de conformidad urbanística que garantice el cumplimiento de requisitos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad.
Las enmiendas incluyen restricciones como permitir nuevas VUT solo en bajos o primeros pisos con acceso independiente; exigir una distancia mínima de 250 metros entre portales con pisos turísticos; e impedir su implantación en inmuebles de menos de 50 metros cuadrados o con menos de dos dormitorios, para evitar los llamados «micropisos turísticos». Además, el BNG propone fijar un máximo del 1 % de VUT en cada calle, barrio o sección censal, con suspensión automática de nuevas licencias si se supera ese límite.
Más control e inspecciones
Igrexas insistió en que «sen inspección, sen rexistros públicos e sen transparencia, calquera ordenanza é papel mollado». Por ello, el BNG exige inspecciones periódicas y la presentación de informes en el pleno para conocer cuántas VUT existen, dónde están ubicadas y si cumplen la legalidad.