Un perito culpa al dueño de la grúa de no revisar la rejilla por la que cayó el técnico de ascensores de Vigo
VIGO
El experto, de parte, excluye que las chispas que saltaban de los trabajos de soldadura dañasen el equipo. Los dos administradores se declaran inocentes.
05 feb 2026 . Actualizado a las 13:26 h.Dos administradores han declarado este jueves como acusados del accidente laboral de un soldador que revisaba un ascensor de una grúa en el muelle de Guixar, en el Puerto de Vigo, y se cayó al vacío tras ceder a su paso una rejilla del suelo del foso en el 2021. Ambos se declaran inocentes. Afrontan dos años y tres meses de cárcel. La vista se celebra en la plaza número 3 de la sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Vigo.
En la última sesión declaró como perito de parte un ingeniero industrial y experto de prevención laboral que indicó que, según los planos, la rejilla desplomada forma parte de la grúa y no del ascensor. Según indicó, el trámex (suelo de rejilla) debió haber sido mantenido por el dueño de la grúa. Excluyó que las chispas que saltaban en los trabajos de las soldaduras del operario dañasen la estructura de la rejilla. No pudo hablar con el trabajador accidentado porque el empresario que lo contrató para el redactar el informe le dijo que no estaba disponible.
El perito sospecha que el propio operario pudo haber causado el accidente cuando subió por la escalera metálica que había en el foso del ascensor. En ese movimiento, la escalera pudo haber hecho un efecto de arrastre que desplazase unos milímetros la trampilla enrejada y esta se desencajase y desequilibrase.
Las empresas acusadas son Thyssenkrupp (TKE), de ascensores, y Termavi, de gestión de contenedores marítimos.
Según indica Europa Press, el gerente de Termavi reivindicó en el juicio la importancia de la seguridad para su empresa, por lo cual dispone de varias compañías externas que se dedican a realizar las labores de mantenimiento necesarias. El procesado destacó que el contrato con la empresa TKE fue firmado antes de llegar él a la compañía, subrayando que consideraba que todas las partes de la estructura estaban siendo comprobadas por seguridad.
Por su parte, el gerente de la firma de mantenimiento del ascensor (era en esta compañía en la que trabajaba el operario herido) subrayó que su responsabilidad era comprobar el funcionamiento del elevador, no del foso del mismo y el accidente era imprevisible.