Su técnico celebra la progresión del jugador y ve el lado positivo para el club
28 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Coruxo acaba de quedarse sin su segundo máximo goleador, un Javi González que estaba llamando la atención de muchos equipos por su gran temporada en O Vao y que decidió poner rumbo al Girona. Al club le han coincidido en el tiempo una victoria ante el líder conseguida ya sin él y el adiós de un futbolista que estaba siendo un pilar del equipo. «Sabíamos que lo de Javi podía pasar. Es un chico joven, con mucho talento y estaba haciendo una muy buena temporada. Habíamos escuchado algún rumor, pero no fue hasta ahora cuando se confirmó», dice el técnico coruxista, Javi Pereira, sobre una operación todavía reciente.
No oculta que para ellos, está baja es «un hándicap», aunque han entendido a la perfección el paso que ha querido dar el jugador. «Te alegras por él y es una progresión que es interesante para el propio club, que desde aquí salgan futbolistas a otros equipo», comenta. Considera que el hecho de que se fijen en su plantel es otro síntoma de que se están haciendo las cosas bien. «Puedes ser un club trampolín para determinados jugadores», dice sobre la visión que pueden tener otras futuras incorporaciones.
Cuando el propio Pereira, más Jacobo Trigo, de la dirección deportiva, y el presidente, Gustavo Falque, vieron a González, al que hicieron un seguimiento, tenían claro que «había potencial», si bien apostaban por un chico que no había debutado en Segunda Federación y que era, en parte, una incógnita, como siempre en estos casos. «Cuando llegó, en las primeras semanas, ya nos sorprendió, porque no esperábamos un rendimiento tan inmediato», confiesa al tiempo que recuerda que ya hizo muy buenas actuaciones en la pretemporada, contra rivales de superior categoría como Pontevedra o Celta Fortuna. «Se ganó esta oportunidad. Estuvo muy implicado desde el primer momento, centrado en el club desde el primer día y hasta el último, porque ya había rumores y él seguía focalizado y queriendo ayudar siempre», valora.
Así, desde el Coruxo no tienen un pero que ponerle al futbolista. «Fue una actitud de diez por su parte. Estando comprometido hasta incluso esta última semana, intentando apoyar y ayudar absolutamente en todo a sus compañeros», alaba. Cuenta que tardaron un poco en hablar de esta opción de que González se marchara cuando ambos tenían ya conocimiento. «Contra el Astorga, que salió de inició, ya sabíamos los dos que tenía ofertas y no habíamos comentado nada sobre ello. Al final del partido, sí me lo dijo, y que lo tenía bastante avanzado, pero que en esto del fútbol, hasta que se cierre, nunca se sabe», constata.
Han asumido lo ocurrido con total normalidad, como parte del fútbol, y del mismo modo encara Pereira el reto de sustituir a Javi González. «Dentro de la plantilla tenemos varios jugadores que lo pueden hacer. Al final, no juegas con diez, vas a seguir jugando con once. Aunque sí que es cierto que pierdes a un futbolista importante que llevaba siete goles», admite.
Lo plantea como que «aparece un espacio para otros jugadores de la plantilla e incluso de la cantera den un paso adelante». También recuerda que hasta ahora compartía el puesto con un clásico como David Añón. «Es un jugador de nivel. Tiene sus años y hay que cuidarlo. Yo le digo, entre comillas, que es nuestro Aspas», cuenta.
«Nuestra principal fortaleza es el trabajo diario y el grupo»
El Coruxo conquistó ante el Oviedo Vetusta «una victoria muy importante en un partido de tú a tú, mirándoles a la cara, lo que da un refuerzo positivo» al grupo. También admite que les ha venido bien encontrarse con este triunfo de prestigio justo cuando acababan de perder a Javi González. «Tienes esa baja porque se va a otro equipo, compites al primero y le ganas. Está claro que nos vino muy bien en este momento», apunta.
Pereira argumenta, que más allá de individualidades de jugadores como el que se acaba de ir y otros como Xavi Sola o Mateo Gandarillas, «la principal fortaleza del Coruxo es el grupo, el trabajo diario y que todos aporten». Lo ejemplifica con Hugo Losada, que no está jugando tanto y el otro día, «en cinco minutos, da una asistencia».
Pero, a pesar de que se sitúan ya a un solo punto del play-off, el técnico se resiste a marcar ese objetivo. «Soy bastante precavido. Nos viene ahora otro partido complicado y hay que pensar en cuántos puntos conseguimos en esta franja en la primera vuelta y cuántos conseguimos ahora. Después, veremos si el play-off está cerca, pero nos mantenemos en el mismo discurso». Ahora, reciben al Salamanca, que les ganó 2-0 en la ida. Quieren alargar la buena dinámica que atraviesan.