La gestora tendrá que hacer tres propuestas en los nueve años de contrato
31 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La nueva concesión del autobús público de Vigo no alterará el mapa de líneas a corto plazo. El contrato, licitado ayer, establece que la empresa que se haga con el servicio que ahora presta Vitrasa tendrá que mantener exactamente las mismas líneas que opera Vitrasa. Ahora son 39, que hacen 6,6 millones de kilómetros al año, y seguirán siendo 39 cuando el nuevo contrato entre en vigor.
Los pliegos del contrato dejan claro que el Concello de Vigo no busca una revolución inmediata en el mapa de líneas ni en el número de frecuencias. Más bien, parece procurar un cambio lento. «A fin de garantir unha transición coherente dende o mapa de rede actual, os cambios serán introducidos por fases», dice la documentación del contrato.
Son tres fases. Al principio, el Ayuntamiento le da cuatro meses a la nueva concesionaria —que podría seguir siendo Vitrasa, si concurre a la licitación y la gana— para que haga propuestas de cambio de las líneas. Su implantación no será inmediata. El Concello tendrá dos meses para aprobárselas y, después, la empresa dispondrá de un año para llevarlas a cabo.
La siguiente propuesta la podrá hacer al cabo de un año. Y la propuesta final tendrá que realizarse cuando el contrato lleve cuatro años y medio operando, es decir, justo a la mitad de los nueve que dura la concesión. La implantación de estas fases siempre durará un año.
Mientras, el propio Ayuntamiento podrá imponer cambios en líneas, que la empresa tendrá seis meses para implantar.
Tanto al PP como al BNG les parece que el contrato del bus debería aspirar a más. «Es una absoluta decepción», dijo ayer el portavoz del PP, Miguel Martín, «vamos a pagar más por tener básicamente lo mismo». «Caballero vai licitar un servizo que encarece un 90% o seu custo anual pero sen asegurar o fundamental e o que reclama a cidadanía: máis buses, máis frecuencias e un servizo fiable», señaló el portavoz del BNG, Xabier Pérez Igrexas.
El coste
El contrato deja claro que las modificaciones en las frecuencias, en las paradas o en las líneas podrán incrementar la tarifa del contrato, porque recoge que se tramitará una modificación. El contrato está valorado en 391 millones de euros en nueve años, sin impuestos. Contempla un sistema de pagos por kilometraje, que incluye todos los gastos de la empresa, y una parte variable por si al final se recorren más kilómetros.
La cantidad anual no es lineal, sino que va creciendo año tras año. Se prevén 38,5 millones el primer año y 43,3 el octavo —el noveno, de 59, 8, incluye 16 millones del plan de inversiones—. De esa cantidad, el Concello aportará el 52 %, que son entre 20 y 22 millones al año, y el resto se corresponde con los billetes de los usuarios, que sí están sujetos a un 10 % de IVA. El Ayuntamiento paga ahora 16,6 millones de euros a Vitrasa, para compensar la diferencia entre el precio bonificado y la tarifa que se aprueba. Esto significa que el nuevo contrato supondrá un incremento del 20 % ya el primer año.
Pero no está clara cuál será la tarifa del billete de autobús. El Concello de Vigo prevé aprobar una ordenanza y también un reglamento con las normas del servicio de transporte público. La tarifa teórica que fija el contrato de concesión es de 2,09 euros por viaje. El precio que pagan los usuarios ahora mismo es de 1,63, si no tiene bonobús.
Las tarifas se congelan para el próximo año, con el billete ordinario a 1,63
La Junta de Gobierno Local confirmó que el precio del transporte urbano se mantendrá congelado en el 2026, después de aprobar la solicitud de ayudas directas al Gobierno de España. El alcalde, Abel Caballero, destacó que la congelación de precios es posible gracias a la subvención conjunta del Gobierno de España y del Concello de Vigo, y subrayó que la Xunta no aporta dinero al transporte urbano de la ciudad. Se estima que el año que viene lo usarán 19,6 millones de usuarios.
Las tarifas del transporte urbano para el 2026 son: 1,63 euros el billete ordinario (0,67 con la Pass Vigo, porque el Concello subvenciona el 46 % y el Estado, el 14 %); gratis para los menores de 15 años; gratis para pensionistas.