Familias de jugadoras del Sárdoma muestran su apoyo al club en el conflicto con el equipo cadete que abanonó la entidad
VIGO
Un grupo de padres y madres de deportistas de otros conjuntos contradicen la versión de las futbolistas que se han marchado de la entidad
02 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Un grupo de padres y madres de jugadora de otras categorías que siguen formando parte del Sárdoma han querido mostrar su apoyo a la directiva que encabeza Begoña Aldao después del conflicto con el equipo cadete que desencadenó que 17 de las integrantes del mismo abandonaran la entidad. Argumentan que la versión de los hechos que mantienen esas deportistas y sus familias contiene «acusaciones falsas y afirmaciones infundadas», plasman en un escrito.
Este otro grupo de progenitores, encabezado por Borja Melón Torres, aseguran que el desencuentro que tuvo lugar hace dos semanas no se produjo como lo cuentan y corroboran el relato de Aldao, publicado por este periódico el pasado 21 de noviembre, en el que ella manifestaba que la insultaron -llamándola «puta sinvergüenza»- y que accedió a reunirse con una representación de padres y con las capitanas.«Se dirigieron insultos y expresiones vejatorias hacia la presidenta».
Las familias que han dejado el club sostienen que la destitución del entrenador de ese conjunto fue la gota que «colmó el vaso» y que los problemas venían de atrás, algo que niegan los padres que apoyan a la directiva. «No entendemos que se hable de un «ambiente tóxico» del equipo, ya que en ningún entrenamiento ni partido se ha desencadenado acto alguno que lo corrobore. Si alguien no está contento en un club, es libre de abandonarlo, pero no ha sido el caso por parte de ninguna de las adolescentes implicadas antes de la destitución de su entrenador», afirman.
Los padres de las niñas que se han marchado del Sárdoma esgrimían que no había motivo para destituir al entrenador, dados los buenos resultados y que las jóvenes estaban contentas con su técnico. Estos otros progenitores defienden que «la junta directiva actuó dentro de sus competencias y siguiendo criterios deportivos y organizativos. No fue un acto arbitrario ni motivado por conflictos personales», indican. Y recalcan que «si un entrenador no comparte la filosofía de trabajo del club, es evidente que el propio club tiene que tomar decisiones para conservar sus intereses en el ámbito deportivo y métodos de trabajo en equipo». En ese sentido, había discrepancias sobre si las cadetes debían subir a jugar con equipos de categoría superior o no.
Por otra parte, siempre según los padres afines a la presidenta del Sárdoma, «el Comité de Competición respalda la gravedad de los hechos». Detallan que, según la resolución oficial de la Real Federación Galega de Fútbol, «el árbitro del partido del 22 de noviembre dejó constancia de que ninguna jugadora del Sárdoma CF Cadete A se presentó, sin haber avisado al club y comunicando el delegado que ‘no tenían pensado presentarse'». El comité, aseguran, «califica estos hechos como indicios de una infracción de carácter muy grave, concretamente, declaración de rebeldía».
Además, mantienen, desde el organismo federativo «se reconoce expresamente que el Sárdoma aportó pruebas (mensajes, publicaciones y material de prensa) que demuestran la falta de disciplina deportiva y la negativa injustificada a competir». Entre todo ese material, agregan,habría «vídeos en redes sociales increpando a la presidenta, con fotos y frases como ‘fuck Begoña' por parte de las adolescentes y de otras personas como el preparador físico del equipo».
Asimismo, denuncian que «plantar» la competición, supone un contratiempo grave para el resto de los equipos de la misma. «Independientemente, el Sárdoma CF ha mantenido hasta la fecha de la resolución, todos los actos protocolarios relativos a la competición con el citado equipo, manteniendo incluso la reserva del campo para los días de entrenamiento», subrayan.