Alfonso Fontenla: «Ser cartero te da material para crear personajes de novela»

Begoña Rodríguez Sotelino
b. r. sotelino TUI / LA VOZ

VIGO

El tudense publica su primera obra, «La metáfora de las canicas», un «thriller» ambientado entre su ciudad y Vigo

07 nov 2025 . Actualizado a las 01:57 h.

Como si empezáramos un relato de misterio, se diría que nada hacía sospechar que Alfonso Fontenla iba a acabar escribiendo novela negra. «No soy un lector empedernido y nunca tuve esa inquietud», confiesa. Sin embargo, a este tudense de 51 años que se formó en Ingeniería Técnica Agrícola en Lugo, la vida le llevó a ejercer como cartero con plaza fija en Tui, y se encontró un día con una historia que le llevó a crear La metáfora de las canicas. El libro que es un homenaje a su ciudad y una historia de corte policíaco con un asesino múltiple, ambientada entre Tui, Vigo y otros lugares significativos.

—¿Cómo fue ese cambio de ingeniero de montes a cartero?

—Durante un tiempo trabajé en empleos relacionados con mis estudios, a través de la empresa Tragsa. Pero con la crisis de 2008 tuve que reinventarme. Pasé una etapa complicada, decidí opositar y terminé trabajando en Correos. Obtuve mi plaza fija en 2018 y aquí sigo, contento con el trabajo. Es bastante cómodo, sobre todo con horario de mañana, y me permite tener las tardes «libres», aunque con dos hijos adolescentes eso es relativo. Pero sí, tengo cierto margen para mí, y gracias a eso pude escribir mi primera novela. Además, en Tui somos un equipo pequeño, de unas diez personas, y el ambiente es muy bueno. Eso también ayuda.

—¿Qué papel ha tenido su trabajo como cartero en la novela?

—Fundamental. Mi labor en Correos y mi amor por Tui fueron el germen de la historia. De hecho, eso se menciona en la biografía que aparece en la contraportada. Ser cartero te permite conocer mucha gente, observar, escuchar… y eso da material para crear personajes.

—¿Cómo surge la idea de escribir «La metáfora de las canicas»?

—Si alguien me dice hace dos años que iba a escribir un libro, le habría dicho que estaba loco. Pero un día encontré una idea, que prefiero no revelar para evitar espóilers, y empecé a desarrollarla. Sin técnica ni método, simplemente escribiendo, aunque mientras escribía consulté algunos blogs y materiales de talleres de escritura. Aprendí lo básico, como el uso de los guiones o ciertos aspectos de estilo, pero fue un aprendizaje muy intuitivo. La historia fluyó sola. Cuando me di cuenta, tenía casi 300 páginas. Luego, un familiar me ayudó a detectar algunos errores y realicé una corrección de estilo.

—¿Qué significa el título?

—La expresión aparece dos veces en la novela: una hacia la mitad y otra al final, donde se desvela el porqué. Es una historia que cuenta el protagonista, y ahí se entiende su sentido. No quiero dar más detalles porque le quitaría parte de la gracia al lector.

— La historia transcurre en Tui, pero también menciona Vigo

—Sí, la trama principal se desarrolla en Tui, pero hay escenas en el parque de Castrelos, por ejemplo. También hay una escena en barco por la ría. Además, aparecen lugares como Lugo, que para mí tiene un significado personal. He querido rendir homenaje a sitios y personas importantes a través de nombres, fechas o localizaciones.