Una multitud entre arena y obstáculos

LA VOZ VIGO

VIGO

El Desafío Boot Camp cumple once años con nuevas pruebas, 2.000 participante y convertida «en la carrera más popular del norte de España»

04 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El «simple montaje» de los 35 obstáculos repartidos a lo largo de siete kilómetros -muchos de ellos, en la arena de Samil- ya resulta en sí un espectáculo en el que participan unos 200 profesionales para dejar todo niquelado para que el domingo dos millares de fornidos competidores salten al ruedo, por tandas, en busca del triunfo en el Desafío Boot Camp. Se trata de un evento que cumple once años, que a lo largo del tiempo ha ido incorporando novedades y que espera mañana en Samil a más de 35.000 espectadores.

«Seguimos manteniendo la llama de ser la carrera más popular del norte de España, tenemos 2.000 corredores (el 32 % de las inscripciones son de fuera de Galicia y el 50 % ajenas a la provincia), este año lo que hemos hecho es dimensionar toda la zona de llegada con mucho obstáculo nuevo, de suspensión, con habilidades y destrezas nuevas y volvemos a llenar la playa de Samil con 35 obstáculos en un recorrido de siete kilómetros», comenta a modo de presentación David Suárez, el CEO de Diesemm, la empresa organizadora y creadora del evento.

Desde hoy, puede verse la zona de Samil como un campo de minas, pero el gran rival de los participantes es natural. «El mayor obstáculo sigue siendo la arena, el resto de carreras a nivel nacional solo hay una en Asturias que transcurre en un arena. No tenemos mucho que inventar porque hemos probado muchas cosas en estos 15 años, pero vamos metiendo obstáculos nuevos». Por encima, ninguna se celebra tan cerca de una ciudad como la viguesa.

El evento arranca a las diez y media de la mañana. En primer lugar, lo hará la categoría élite, la competitiva. Sus equipos son los que van a competir para el Campeonato de España, el Gallego y la clasificatoria para el Mundial, algo que sucede desde hace cuatro años. La división más concurrida será la denominada Popular Party y también se apuesta cada vez más por la prueba dedicada a los más pequeños. En esta ocasión, será más de 200 en la línea de salida. A todos ellos les espera un remojón final en la denominada Zona 0, la llegada, «con un tobogán gigante de casi 80 metros. Se tiran, se mojan y se quitan todos los sinsabores de la carrera», apunta Suárez.

En estos once años de vida, la cita pasó de los 261 corredores de la primera edición a los 2.000 actuales. Además, la evolución de los obstáculos ha sido el denominador común de cada una de las ediciones. «Al principio, eran muy rudimentarios y simples, y después, fueron evolucionando a montajes más complejos y obstáculos más dimensionados. Cuando tienes a mucha gente tienes que hacer más calles en cada obstáculo y una dimensión mucho más grande». La prueba, que además es considerada en la empresa organizadora como su carta de presentación, quiere servir de reclamo para el turismo deportivo y las 600 pernoctas previstas en la ciudad para el fin de semana son el dato que más ilusiona a David y a su equipo de Diesemm. A la par que que los 59 proveedores sean locales.

El Desafío Boot Camp de mañana es la culminación a 10 meses de trabajo y a una apuesta con un presupuesto nada desdeñable de 115.000 euros. Todo, para conseguir mantener a la cita como la absoluta referencia de la disciplina.