El embalse de Eiras está al 59 % de su capacidad, menos de lo que tenía en septiembre del seco 2017
01 oct 2025 . Actualizado a las 11:51 h.El embalse de Eiras, la principal infraestructura de la que bebe Vigo, comenzó al verano al completo. En el boletín hidrológico de Augas de Galicia del 26 de mayo marcaba un 100 % de su capacidad, hoy, cuatro meses después está a un 59 %, ha perdido casi la mitad de sus reservas tras un verano seco y el más cálido de la serie histórica desde que hay registros. La Xunta todavía no ha declarado a la ciudad en alerta por sequía, pero la ocupación de Eiras es ahora menor que a finales de septiembre del 2017, el año que el embalse registró menos nivel de agua en la de siglo. Hace ocho años Vigo vivió una gran sequía que se prolongó hasta mediados de noviembre, mes en el que las reservas de Eiras estaban al 39 %. El boletín de Augas de Galicia del 25 de septiembre cifraba la ocupación en un 61 %, dos puntos más que la de este año.
El agua embalsada ahora también es menor que la que se registró en la última sequía que sufrió la ciudad en 2022. El 3 de octubre de hace tres años Eiras estaba en un 59 %, mientas que Zamáns, el otro embalse que da de beber a Vigo, estaba al 39 %. Este mes está al 58 %. Otro de los años críticos en lo que va de siglo fue el 2002. En octubre de ese año Eiras estaba al 49 % y Zamáns al 30 % de su capacidad.
El Concello de Vigo prohibió el pasado 10 de agosto los baldeos, las duchas de playa, el lavado de coches y el llenado de piscinas, pero los niveles de Eiras y Zamáns no han hecho más que bajar. El 11 de agosto estaban al 77 % y al 75 %, respectivamente, es decir, en poco más de un mes, pese a las medidas de ahorro, la ocupación de los embal se ha reducido en un 20 %.
No se sabe cuando llegarán las lluvias de otoño, pero la Aemet pronostica una estación más seca de lo normal en Galicia.
Baiona prohíbe regar jardines y llenar piscinas con la presa de Baíña al 34 %
El embalse de Baíña en Baiona sigue vaciándose por la sequía y ya está al 34 %. El 5 de mayo estaba al completo tras una primavera muy lluviosa. Poco más de un mes después, el 30 de junio, las reservas habían descendido hasta el 85 %. Todavía no habían llegado al municipio los miles de turistas y propietarios de segundas viviendas que pasan julio y agosto en Baiona, que duplica su población en temporada estival. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su Censo de Población y Vivienda indica, la mitad de hogares de Baiona son viviendas no principales.
La situación ha obligado al Concello a publicar un bando este martes en el que anuncia que se prohíbe llenar piscinas y el riego en huertas y jardines. «Debido á sequía que estamos sufrindo no noso municipio dende este verán, a situación do encoro de Baíña nestes intres, atópase por debaixo da media habitual da tempada. Polo que esta alcaldía, mentres non cheguen as choivas de outono, solicita a toda a veciñanza o uso eficiente da auga con duchas curtas fronte a baños ou lavado de dentes ca auga pechada», solicitan.