El agradecimiento del aprendizaje

MIGUEL SALGADO REBOREDA VIGO / LA VOZ

VIGO

Ana Alonso llevará las riendas del Carballal, club que le formó en la base durante diez años y que ahora corresponderá con un sitio en la banca

25 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El banquillo del Carballal, equipo de la segunda categoría del balonmano femenino español, después de una década con Javier Castro ‘Chiki’ a su recaudo tiene nueva líder. Será una jugadora formada en el pabellón y que, pese a solo jugar una temporada como sénior, se mantuvo unida al club de Cabral durante toda su trayectoria.

A sus treinta años, Ana Alonso Fragua (Vigo, 1995) ha querido devolver todo ese cariño y ayuda que le ofreció el club durante su juventud enseñándole gran parte de lo que sabe sobre el balonmano, tomando los mandos de la escuadra para este curso en su estreno en los banquillos de un equipo sénior.

Alonso, que comenzó su andadura en los banquillos cuando todavía estaba en el Carballal como jugadora, reconoce que la situación es un reto muy especial para ella. «Entrenar al primer equipo es un paso natural y un reto que me motiva mucho», confiesa la técnica. Las negociaciones fueron en todo momento sencillas entre ella y el club y tras conocer la decisión de la directiva de que fuese ella la elegida, y una pequeña meditación personal, aceptó la propuesta sin dudar absolutamente nada.

La decisión, pese a la responsabilidad evidente que adquiere y al cambio que supone en su día a día, en especial los sábados y domingos, viene motivada por sus ganas de entrenar a su primer club. «Lo que me llevó a querer entrenar este año fueron las ganas. Echaba de menos entrenar. Estuve cinco años en Porriño y también entrené en Madrid (a categorías inferiores). Siempre he tenido interés por estar en el banquillo, aunque en su momento las obligaciones familiares y la compatibilidad con la Federación lo hicieron difícil. Ahora se ha dado el momento», asegura Ana, quien la pasada campaña estuvo trabajando en el club en diferentes labores de gestión, alejadas de la pista.

Para alguien que allá donde fue siempre tuvo en mente al Carballal, convertirse en una pieza tan fundamental como la entrenadora siempre es un motivo de éxito y alivio. «Siempre he llevado al club allá donde he ido porque es mi casa. Empezar esta nueva aventura (primer equipo sénior que entrena) y hacerlo aquí, con un grupo formado casi en su totalidad por jugadoras gallegas, hace que me sienta todavía más identificada», declara orgullosa. Su vuelta tuvo que esperar un tiempo por cuestiones laborales, pero en todo momento contempló la idea de regresar a su hogar. «Siempre tuve en mente volver. Es el sitio en el que quiero desarrollarme y devolver todo lo que me ha dado», reconoce.

En el ámbito puramente técnico, Ana Alonso se muestra segura y relajada ante el proceso de adaptación a la categoría y al nuevo puesto que asume. La entrenadora reconoció que, aunque inevitablemente cambiarían algunas cosas porque cada entrenador tiene su propio estilo, la adaptación sería más sencilla gracias a que conoce a la mayoría de las jugadoras, ya fuera por haber compartido pista con ellas o por haberlas dirigido en la selección gallega. Subrayó además que contaría con el apoyo de un cuerpo técnico, lo que le permitía afrontar esta nueva etapa con optimismo.

Sobre los objetivos fijados para esta temporada de debut, Ana Alonso señala que su primer y más importante objetivo es mantener la categoría, recordando ese sufrimiento que tuvo el equipo para amarrar la permanencia, que se confirmó en las últimas jornadas, y expresa activamente su deseo de que este año se consiga antes.

Añade que, una vez asegurada la permanencia, el equipo podría dar un paso adelante y consolidarse en la categoría. «Es un año de cambios tras la salida de Chiki, que llevaba diez temporadas con el grupo, así que lo principal con un equipo tan joven es la permanencia», concluye. Una aventura agradecida que, ajena a resultados deportivos, enorgullece enormemente a Ana.