El dueño del microscopio declarado BIC quiere llevarlo al Museo do Mar

alejandro martínez VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vázquez

El doctor Camacho proyecta la exposición temporal de la pieza, única en España

25 feb 2023 . Actualizado a las 23:48 h.

El dueño del microscopio declarado bien de interés cultural (BIC) quiere organizar una muestra temporal para exponer la valiosísima pieza en el Museo do Mar de Vigo. De hecho, la propuesta ya ha sido realizada, pero la tramitación administrativa es lenta. La idea es que el público pueda admirar la creación del naturalista de Antony Van Leeuwenhoek, que permitió sentar las bases de la bacteriología y protozoología, que pertenece a la colección del médico Tomás Camacho.

Según lo que estaba planeado, la exposición tenía que haberse inaugurado ya el pasado mes de enero y, debido a este retraso, Camacho lamenta que tendrá que devolver otra pieza de gran valor, una réplica exacta de su microscopio en plata. Se la prestó en octubre un coleccionista amigo para completar la muestra y ya no puede tenerla más tiempo.

La exposición de microscopios en Vigo es pertinente, entre otras razones, porque antiguamente la isla de San Simón se usaba como lazareto o recinto sanitario dedicado a la observación, tratamiento de desinfección de personas que puedan ser portadoras de una enfermedad contagiosa. «Fue una fuente importante para el resurgimiento de Vigo porque muchos barcos tenían que hacer allí cuarentena», afirma. El proyecto consiste en mostrar los diferentes tipos de microscopios que se utilizaron para analizar los patógenos causantes de enfermedades como la fiebre amarilla, el cólera, la malaria, entre otras. Curiosamente, en el Museo do Mar se conserva la fotografía de un microscopio como el suyo. Actualmente, lo tiene guardado en la caja fuerte de un banco, pero su intención es que pueda ser contemplado de forma permanente en Galicia. El doctor Tomás Camacho considera que uno de los espacios expositivos que tiene más opciones es el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de A Coruña. «Previo a la pandemia, ya teníamos muy avanzadas las conversaciones», explica él mismo.

La declaración como BIC de uno de los diez microscopios existentes de Atony van Leeuwenhoek, el padre de la microbiología y la parasitología, supone la obligación del propietario de exponerlo públicamente. Esta condición no representa ningún problema para el dueño, puesto que no ha dejado de mostrarlo al público desde que el británico Brian Ford certificó su autenticidad. Ahora está expuesto en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, junto con el libro Micrographia, de Robert Hooke, dentro de una muestra que conmemora los 75 años de la Sociedad Española de Microbiología.

También se ha podido observar en el Museo de Ciencias Naturales de Santiago de Compostela, en el Marco de Vigo, el Museo de la Evolución Humana de Burgos, así como en la sede la Unesco de París, la Royal Society de Londres o en museos de Dublín, Moscú, Washington y Nueva York. Tomás Camacho ha tenido otros ofrecimientos, tanto en Galicia como en el resto de España, para custodiar y exponer esta pieza única, entre los que destaca el Museo de la Evolución Humana de Burgos.

Para el propietario, la declaración BIC supuso «una enorme satisfacción personal, ya que es la máxima distinción que se le otorga a un bien a nivel nacional». Destaca la relevancia histórica y la singularidad que tiene el bien, dado que procede de la primera persona en observar un coco, un bacilo y un protozoo, además de otros descubrimientos como el espermatozoide o el glóbulo rojo, durante la segunda mitad del siglo XVII.

Este microscopio es uno de los más valiosos del mundo y fue comprado por Tomás Camacho, director médico de Vithas Lab, a través de Ebay por 1.500 euros, según relató en mayo de 2015. Fue descubierto en el 2014 en el dragado de lodos de un canal de la ciudad donde vivió Leeuwenhoek. Un vendedor de antigüedades lo puso a la venta. El precio inicial de la puja era de 50 euros. Hoy en día, el Ministerio de Cultura lo valora en más de medio millón de euros. Cuando no permanece en una exposición se guarda en una caja fuerte. Tiene una pieza gemela expuesta en un museo de Holanda.