El decano del Colegio de Procuradores de Vigo promueve la figura del procurador ejecutivo para rebajar los tiempos de la Justicia al hacer embargos, depósitos o subastas
14 abr 2022 . Actualizado a las 23:20 h.El decano reelegido del Colegio de Procuradores de Vigo, José Antonio Fandiño, encara su segunda etapa con «mucha ilusión». Presentó una lista única con tres nuevas incorporaciones y hubo consenso. «Trabajaremos en modernizar el colegio, mayor conexión entre los colegiados y mejoras en el futuro de la profesión, y agilizar la Justicia», dice.
—¿Cuál es el reto de su mandato?
—Como representantes de los ciudadanos ante la Justicia, contribuimos a que los procesos sean más rápidos y fáciles. Por eso, apostamos por la figura del procurador ejecutivo, tal y como se hizo en Portugal, que redujo el 50 % los tiempos de resolución.
—¿Qué le quita el sueño?
—Los 10.000 procuradores que ejercemos en España hemos ido perdiendo competencias y dinero. Tenemos los aranceles congelados desde el 2003, mientras el IPC subió un 44 %. El 20 % de los procuradores de Vigo creen que somos una profesión a extinguir. Lo que pretendemos es aumentar nuestras funciones y, como consecuencia, nuestros ingresos. Queremos ser procuradores ejecutivos asumiendo la ejecución de embargos y diligencias, depósitos, subastas, y otros. Para la Justicia implicaría más agilidad, menos atasco y cero coste. En vez de quitarnos ingresos, la sociedad beneficiaría de profesionales preparados y listos para notificar, ejecutar y resolver los más de 3 millones de casos de un atasco judicial que no para de crecer, a pesar de que haya cada vez más juzgados en España.
—¿Cómo ve la situación judicial en Vigo? ¿Cuál es su pronóstico?
—Tiene que mejorar. Los últimos datos oficiales disponibles, del 2021, presentan 20.961 casos atascados en la ciudad, lo que supone un aumento del 4 % respecto al 2019. En parte, es debido a que Vigo fue la ciudad gallega que más asuntos ingresó por juzgado en 2021 (1.447 de media). No se soluciona con más juzgados, sino haciendo más ágil la justicia.
—¿Cómo se conseguiría?
—Introducir a los procuradores como parte activa de la ejecución con nuevas funciones en la figura de ese procurador ejecutivo sería clave. En casos como los embargos, por ejemplo, reduciríamos los pasos del proceso de cuatro a uno. Embargaríamos más rápido.
«Si en Madrid no tienen un plan, deben ponerse a un lado y dejar actuar a otros con ilusión»
—Usted es consejero del pleno del Consejo General de Procuradores en Madrid, ¿a qué aspira?
—La procura está en un momento muy delicado como profesión. Necesitamos una transformación que no se está dirigiendo desde este CGPJ porque ni siquiera la ven. No son conscientes de la caída progresiva de nuestros ingresos ni nuestro riesgo de desaparición como profesión. Si no tienen una estrategia ni un plan, deberían ponerse a un lado y dejar actuar a otros que sí tenemos ilusión, ganas e ideas nuevas.
—El 80 % de la junta es femenina, ¿qué mejoras van a impulsar para la conciliación familiar y otras demandas?
—No solo son demandas de las procuradoras, sino de todo el colectivo. En el 2021 logramos el derecho a la desconexión en casos de fuerza mayor, fue un avance a nivel humano. Desde Vigo pusimos en marcha un sistema pionero de sustituciones en caso de fallecimiento de familiares o enfermedad grave. Trabajamos en el derecho a la desconexión digital para interrumpir plazos durante tres días hábiles por maternidad o paternidad, enfermedad o accidente graves, o baja laboral.
—Se prevé la mudanza a la Cidade da Xustiza en el 2023 ¿cómo lo ve desde el punto de vista del colectivo de procuradores?
—Centralizar todas las dependencias en mismo lugar va a facilitar el trabajo, al no tener que desplazarnos por la ciudad para ir de sala a sala. Pero como la mudanza se hará paulatinamente, a un ritmo de dos juzgados por semana, habrá momentos en que un mismo procurador tendrá un juicio en las dos sedes. Quiero destacar también que la Xunta ha recogido la petición de los procuradores y abogados vigueses y pondrá el nombre de Antonio Romero, exjuez decano de Vigo, a una de las salas principales de la nueva Cidade da Xustiza. Y nos alegra enormemente poder reconocer la aportación de un luchador incansable por la mejora de la situación judicial en Vigo.