Un edificio tendrá que derribar dos rampas de discapacitados por hacerlas sin licencia
VIGO
Las pasarelas facilitan la vida de las personas mayores y con movilidad reducida, pero se hicieron sin el permiso del Concello y son ilegalizables
02 nov 2021 . Actualizado a las 21:22 h.Una comunidad de propietarios construyó unas rampas persiguiendo el deber de crear unos accesos adaptados a personas con movilidad reducida. El objetivo se cumplió, pero las cosas no se hicieron bien. Ni pidieron licencia al Ayuntamiento, ni tampoco adecuaron la instalación conforme a la normativa. Por eso, la Gerencia de Urbanismo aprobará hoy una orden de derribo de estos accesos adaptados. Los vecinos tendrán que volver a reponer las escaleras que dificultaban el acceso.
El inmueble ocupa dos portales de la calle Torrecedeira, los números 25 y 27. Se trata de un edificio construido en la década de los años 80 sin tener en cuenta ningún criterio de accesibilidad. Nada más entrar en el portal, lo primero que se encontraban los usuarios era unas escaleras. Las personas jóvenes o con buen estado de salud las subían o bajaban sin problemas. Pero hay mayores con problemas de movilidad y también en silla de ruedas, para quienes suponía un verdadero trastorno entrar o salir de casa, sobre todo cuando iban cargados con bolsas o carritos de la compra. Para hacer los portales más accesibles, la comunidad aprobó hace un par de años transformar el acceso y eliminar una sección de las escaleras para colocar en su lugar sendas rampas, que ya empiezan en el primer escalón de la calle y terminan en el rellano de cada ascensor. La medida fue vista con buenos ojos y la propuesta fue votada a favor por mayoría por lo que, con la correspondiente derrama, llevaron a cabo las obras.
Las rampas solucionaron un problema. «Cumplen su función. A mí me vienen muy bien cuando llego a casa con el carrito de la compra porque no tengo andar tirando de él por las escaleras y entro directa al ascensor», comenta Celsa, vecina del inmueble. «Me parece muy mal que la vayan a derribar. A veces una rodilla no me dobla y no voy a poder subir. Hay que pensar en los que somos mayores», lamenta la vecina. La rampa cuenta además con una barandilla que le sirve para agarrarse y acceder con mayor seguridad.
Sin embargo, nunca llueve a gusto de todos. A un vecino le pareció mal cómo habían transformado el portal y denunció las obras en el Ayuntamiento. Razón no le faltaba porque, pese a la buena voluntad de resolver un problema de accesibilidad en el edificio, no se tramitó ninguna solicitud de licencia ante el Ayuntamiento. Por otra parte, la rampa incumple la normativa para este tipo de instalaciones. Tiene una inclinación que es superior a la permitida, lo que podría ser peligroso para personas en silla de ruedas que se queden sin frenos. Óscar, otro vecino del inmueble, señala que, debido a las pequeñas dimensiones del portal, no se pudo colocar otra rampa que fuese más larga, pero menos inclinada.
Cartel
Por eso, hay un cartel en el portal en el que se informa a los vecinos de la prohibición del uso de la rampa por no cumplir las normas reglamentarias. «En caso de accidente de la misma, esta comunidad no se hará responsable», cita el cartel firmado por la junta directiva. No obstante, muchos vecinos hacen caso omiso de esta orden y utilizan la pasarela porque les resulta mucho más cómodo que ir por las escaleras.
El Concello tramitó la denuncia del vecino. Los inspectores comprobaron la falta de autorización. Lo peor es que tampoco resultan legalizables al incumplir las condiciones establecidas en el código técnico de la edificación.
Consecuentemente, ordena a la comunidad para que procedan al derribo de las obras en el plazo máximo de tres meses.
Una vez terminadas, deberán comunicarlo a la administración. En caso contrario procederán a la ejecución subsidiaria mediante la imposición de multas coercitivas de 1.000 a 10.000 euros.
La solución que se plantean ahora es bajar el ascensor hasta la cota cero para que no sean necesarias las escaleras, lo que aumentaría los gastos para la comunidad.