«Los fieles del heavy lo son para siempre»

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO

Oky Villar es el cantante de Quarzum, banda viguesa que acaba de publicar «Alma inmaterial»

19 ago 2021 . Actualizado a las 00:01 h.

«Somos una banda de heavy metal de Vigo», dice Oky Villar para presentar sin más rodeos a Quarzum. Esta formación musical publicó el pasado viernes su primer disco de larga duración tras varios años de cambios y de adaptaciones a los escenarios. El proyecto nació en el 2012, aunque desde entonces se mantuvo latente durante algún tiempo. Unos años más tarde, los guitarristas David Lago y Diego Carreira incorporaron al cantante Oky, que ya venía rodado de Innercial, otra banda de la ciudad olívica. El aspecto actual se completó con la llegada del guitarrista Sergio Álvarez y el baterista Mauro Alves. Fue entonces cuando Quarzum se consolidó como un proyecto sólido. Desde entonces, no dejaron de machacar el directo hasta que se produjo el frenazo provocado por la actual pandemia.

«Antes de que todo se parase hicimos conciertos con grupos muy potentes», apunta Oky. Entre estos, destaca el III Festival Rock Concello de Vigo, donde la banda compartió escenario en el Ifevi con formaciones tan consolidadas como Sober, Motores, Ñu y O´Funkillo, o su paso por la ciudad de Oporto acompañando a la formación portuguesa Shutter Down y a la banda de thrash metal llegada desde Luxemburgo, Lost In Pain.

El pasado viernes llegaba a los canales habituales de distribución musical Alma inmaterial, el primer disco de Quarzum. «Está cien por cien autoproducido», afirma orgulloso de su trabajo el cantante del grupo. «Las baterías las grabamos con Jorge Guerra en OakDoor Estudios de Caldas de Reis, y el resto lo registramos aquí con Fran Rubio, en Nabatea Estudios, en Navia, que ya nos conocía», explica el músico vigués.

«La música que hacemos no es nada inventado, pero sí tenemos influencias muy distintas que van desde Iron Maiden hasta Helloween, pasando por bandas españolas de heavy metal de los ochenta», afirma Oky para situarnos en el contenido de Alma inmaterial.

Canciones como himnos

Advierte también que, en Galicia en general, pero sobre todo en Vigo y alrededores, hay bandas de metal de mucho nivel. «Llegó un punto en el que llevábamos ya varios conciertos tocando y decíamos: ‘Mira con quién estamos tocando y cómo suenan'. Esto es trabajo, trabajo y más trabajo, y, además, perder dinero», dice no sin cierta amargura. «Los músicos de este género son gente preparada o que vienen de otros tipos de música, incluso hay gente que estuvo en la verbena y después de mucho tiempo decidieron dejarlo para tratar de hacer realidad su sueño», añade.

El método de trabajo compositivo de Quarzum es el participativo. «Por norma general, uno de nosotros lleva una idea al local de ensayo y, si le gusta a la mayoría, intentamos trabajar sobre ella y darle forma para, como dice Cris, guitarrista de Akelarre, que suene a himno. En nuestras canciones los estribillos deben ser potentes, incluso épicos, y acompañados por coros», señala Oky Villar.

En el directo todavía siguen desarrollando elementos complementarios a la propia música. «Tenemos una escaleta y, dependiendo de qué tema sea, cada uno de los miembros del grupo realiza algo, pero tampoco mucho más por ahora», afirma el vocalista de Quarzum. A diferencia de otros géneros musicales, dicen que el heavy metal nunca muere debido a sus seguidores incondicionales y ya traza un recorrido de más de cincuenta años. «Exacto, el público del heavy es un círculo cerrado, no es para cualquiera, quienes son fieles lo son para siempre», opina el músico, que recuerda la gran tradición de este estilo: «El heavy metal es la base de todas las variantes que hay del metal, que son infinitas; lleva mucho años existiendo».

Crisis por la pandemia

Claro que actualmente los músicos, y especialmente los menos conocidos, no están viviendo sus mejores momentos debido a las dificultades que tienen para poder estar en un escenario con público. En el caso de Quarzum, la situación se complica más porque necesitan mostrar a sus seguidores el trabajo discográfico recién salido del horno. «Estamos intentando cerrar conciertos, pero el problema es que el aforo actual permitido es una vergüenza, por lo que seguramente tendremos que esperar a octubre o así», señala resignado Oky.

De momento, el grupo se contenta con mostrar en las redes sociales la portada del disco, diseñada por Santiago Carollo Rivero, fotógrafo oficial del grupo, y permitir la circulación de la canción Nido de cuervos, en donde una poderosa batería marca el camino como si fuera una apisonadora.