Una «animalada» para la historia

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El talento, el entrenamiento, el cambio técnico experimentado y el sistema americano, claves que convirtieron en la viguesa en campeona universitaria

15 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Carmela Cardama (Vigo, 1996) hizo historia al convertirse en la primera atleta española que se proclamaba campeona universitaria de Estados Unidos. Lo hizo en la prueba de los 10.000 metros con un tiempo de 32:16.13 en el viejo Hayward Field y dándole el título a la Universidad de Oregón, para la que corre desde que se cambió desde Florida. «Sabía que Chelangat iba a ser mi mayor rival y lo había preparado a conciencia con ese último 1.000 progresivo. Lo que me sorprendió es que ella no se pusiera hombro con hombro conmigo y luego no necesité hacer el cambio definitivo en el último 50», comentó la viguesa tras la carrera.

«Unha animalada, a xente non sabe o valor que ten», «un fito histórico», dicen los entrenadores consultados del atletismo gallego sobre una gesta en donde se ven reflejados el talento y el trabajo de la viguesa, pero también el método de las universidades americanas, con todas sus facilidades e infraestructuras, y la metodología de su entrenadora.

LA ATLETA

Un talento precoz

Carmela Cardama ya fue un talento precoz en sus primeros tiempos en el atletismo y ese talento apareció de nuevo en su último año como universitaria. «A súa progresión fainos pensar que pode liderar o fondo español», comenta Isidoro Hornillos, el presidente de la Federación Galega de Atletismo, que ve en la viguesa el relevo de las fondistas gallegas. «Todo isto é froito do seu traballo, dunha rapaza que sabe combinar o seu brillante expediente académico co resultado deportivo».

EL SISTEMA AMERICANO

El papel de los centros de enseñanza en el deporte

«No sistema americano non hai clubs, só os profesionais, todo se basea na escola, non nos clubs como aquí», comenta Óscar Fernández, entrenador e historiador de atletismo. Para las universidades, el éxito deportivo es clave, por eso miman a sus deportistas. En el caso de Carmela, comenzó en Florida, pero enseguida dio el salto a Oregón, una de la principales potencias junto con Carolina del Norte, entre otras. Las universidades cuentan con su propia liga de atletismo, sus instalaciones, que serían un centro de alto rendimiento en cualquier país, y sus propios entrenadores. Y unas normas propias al margen de la IAAF.

nivel

Necesidad de pasar dos filtros previos

El nivel es muy alto y el sistema de competición, una criba. Carmela tuvo que superar una fase sectorial, el corte este-oeste (como conferencias en la NBA) y plantarse finalmente en el campeonato universitario estatal. «É moi complicado», apunta Óscar en referencia a los filtros.

TIEMPO

Un año extra por la pandemia

Los ciclos duran para los universitarios cuatro años, pero la pandemia consiguió ampliarlo a un quinto en esta ocasión, lo que permitió a Carmela dilatar un poco más su etapa universitaria y la viguesa no desaprovechó la oportunidad. Para un fondista un año más «non é ningunha parvada», precisa Fernández.

ENTRENAMIENTO

Un cambio físico importante

Su estancia en Eugene, al lado de Helen Lehman-Winters como entrenadora, le ha valido a Carmela Cardama para exhibir un cambio físico impresionante, especialmente con el trabajo de cadera, experimentando la viguesa un cambio técnico completo.

LA MARCA

A menos de un minuto de la mínima olímpica

La mínima para Tokio ya no está tan lejos para Cardama. La RFEA pide 31,25 minutos en el 10.000 y la viguesa firmó en Eugene 32,16, situándose a las puertas y con meses por delante para conseguirla, aunque los 10.000 no proliferan mucho. «Esa marca non se consigue con sorte, non hai nin un chisco de fortuna, senón polo seu traballo», indica Isidoro Hornillos.