Los agentes que trabajan en las dependencias municipales deben protegerse con plásticos de las filtraciones de agua.
05 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Con plásticos en el techo para protegerse del agua y cubos para recoger las goteras. Así es como deben de trabajar con las últimas lluvias los agentes de la Policía Local en las dependencias de la Praza do Rei. Las filtraciones desde la cubierta son abundantes y les llueve dentro. El comité de empresa denuncia esta situación y alerta del riesgo que supone para los propios trabajadores.
Para evitar que se mojen los equipos, han tenido que cortar botellas de agua de cinco litros para atrapar el agua. «Un cutrerío», critica Enrique Alonso, delegado de Comisiones Obreras en el comité. «Si se derrama el agua el agua y cae encima de alguna instalación eléctrica tendremos un problema serio», advierte.
El mal tiempo está condicionando mucho el trabajo de los agentes durante estos días. Por culpa de la humedad, llevan tres semanas sin poder abrir una verja metálica, lo que les resta luz natural. Esta situación es una muestra del deficiente aislamiento de las instalaciones municipales, la falta de un mantenimiento apropiado y que supone para el Concello importantes desembolsos. Llueve en las dependencias policiales cuando el Ayuntamiento se acaba de gastar más de medio millón de euros en impermeabilizar el área de tributos. El presupuesto era de 490.000 euros para llevar a cabo las reparaciones e instalar una nueva maquinaria de climatización. Sin embargo, la cubierta se encontraba en tan mal estado, que fue necesario aprobar un proyecto modificado y pagar 22.000 euros más. La cubierta plana se encontraba muy deteriorada por el paso del tiempo y los tratamientos que se le fueron aplicando con el tiempo no sirvieron para nada, por lo que se hizo necesaria una reforma integral.
La empresa Oreco, adjudicataria de las obras, se encontró con que las canalizaciones del sistema de climatización estaban peor de lo que esperaban y tuvieron que aumentar los costes de la obra para sustituirlas.
Las humedades han afectado este invierno a otras zonas del edificio, empezando por la entrada a la lonja municipal, donde hubo que poner varios cubos para evitar que el suelo se inunde.
También ha llegado hasta la primera planta destinada a la alcaldía, en concreto por el pasillo que conduce al salón de plenos. En la quinta planta, donde se encuentran las sedes de los sindicatos, también se cuela agua a través de las ventanas. El suelo mojado supone un riesgo de caídas, por lo que han colocado papeles en el suelo para no resbalar.
Hace una década el Concello ya invirtió otros 345.000 euros para solucionar humedades en el edificio municipal. Entonces el alcalde, Abel Caballero, ya advertía que el deterioro era imparable y que iba a significar un goteo continuo de gastos para poder mantenerlo y, aún así, en malas condiciones». Los informes técnicos alertaban entonces del riesgo existente tanto para los funcionarios como para el público que acude a diario al recinto.
La segunda planta es la que más humedad soporta al estar situada bajo una cubierta plana. Atrás queda el Plan Moneo para rehacer el edificio de la Praza do Rei, que planteaba demoler el edificio actual y construir uno nuevo. La reciente modificación del planeamiento aprobada para recuperar la Panificadora para uso público acabó por enterrar este ambicioso proyecto.