Gol como sinónimo de victoria

El Coruxo rompe con una sequía de 461 minutos, marca sus dos primeros tantos del curso y se anota el primer triunfo a costa del Guijuelo


vigo

Tuvieron que pasar 461 minutos de liga para que el Coruxo marcase su primer gol, de un modo inverosímil pero efectivo, y que abrió el camino del primer triunfo de la temporada, en el sexto intento, a costa de un Guijuelo que fue más peligroso con diez que con once. Andriu, tras un fallo clamoroso del meta Sarkauskas, y Cárcaba, de penalti, fueron los autores de los goles del equipo de Míchel Alonso, que firmó un gran primer tiempo y que con uno más sufrió en muchos pasajes del segundo.

En las cinco contiendas anteriores, el Coruxo había tenido oportunidades de todos los colores para abrir la lata de los goles, pero el primer tanto del curso llegó de carambola. Un saque de córner cerrado fue mal despejado por Sarkauskas con los puños a la cabeza del central Andriu, que estaba de espaldas en el área pequeña y en el primer palo, el balón impactó en su cabeza y se alojó en el fondo de las mallas. El primero después de 7,6 horas de fútbol.

El gol fue un estímulo para un Coruxo que había salido con la novedad de Amigo bajo los palos por unas molestias de Alberto y con Antón de Vicente trasladado a la sala de máquinas. El capitán fue uno de los encargados de hacer mover a un equipo verde que combinó bien en ataque, que llegaba al área rival y que presionaba la salida del Guijuelo, que tenía en Kamal a una de sus contadas esperanzas. Con el 1-0 Fuentes pudo hacer el segundo en una contra que acabó con un remate al palo. Más certero fue Cárcaba en un penalti sobre Aitor Aspas que transformó en el 2-0 con un lanzamiento ajustado al que no pudo llegar el portero internacional sub-21 lituano pese a adivinarle el tiro. En este derribo a Aspas el conjunto visitante se quedó con uno menos por expulsión de Parra, el infractor.

Pero con diez se vio al mejor Guijuelo. Los de Jacobo Montes acortaron distancias desde los once metros (por una mano de Manu) antes del descanso por mediación de Jonathan y en el segundo tiempo, con el cuadro de Míchel Alonso replegado, buscaron sus opciones viviendo en campo contrario, presionando y llegando a los dominios de Amigo con cierta asiduidad. Kamal dio el último pase sin rematador, el balón parado emitió un par de avisos... circunstancias que confirmaban que el Coruxo no estaba cómodo. Sin embargo, los cambios y el paso de los minutos devolvieron el partido a su escenario inicial, con los vigueses disfrutando de ocasiones. Las más claras para Aitor Aspas y para Chevi, aunque ninguna de ellas con concreción.

Los dos primeros goles y el primer triunfo suenan a liberación para un Coruxo que el próximo domingo visita Ferrol.

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