La Mona supera el coronavirus

Alejandra Pascual Santiago
alejandra pascual VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vázquez

«Más seguros que nosotros no hay nadie», dicen en el bar de Canido

01 sep 2020 . Actualizado a las 19:11 h.

El covid-19 es una enfermedad a la que nadie es inmune. Muchos negocios han tenido que echar el cerrojazo temporalmente por el positivo de algún trabajador (ayer mismo el bar de la lonja del Berbés suspendió su actividad tras infectarse un camarero). Ha ocurrido con un conocido bar de Vigo, que está dispuesto a hacer pública su experiencia y mostrar ante sus clientes la rigurosidad con la que vuelven a abrir sus puertas. El emblemático Bar del Puerto, popularmente conocido como La Mona de Canido, puede contar que ha superado el coronavirus.

«Más seguros que nosotros no hay nadie», explicaba Gustavo Falque, uno de los responsables del establecimiento, que reabrió hace tres días. El miércoles 19, el equipo de La Mona comenzó su jornada laboral en condiciones normales. «Uno de los camareros empezó a encontrarse mal, así que nos pusimos en contacto con la unidad de prevención de riesgos laborales», relata Falque. El servicio de medicina preventiva les recomendó que el afectado acudiese hasta el centro de salud para realizarle la prueba PCR. «A las seis de la tarde de ese mismo día nos informaron de que el resultado había sido positivo y, tan pronto como lo notificaron, decidimos cerrar», cuenta el trabajador.

«Este es un negocio familiar. El trabajador afectado es mi primo. En su casa, su madre también dio positivo, pero no trabaja aquí», alega Falque, que desliza que el contagio no tuvo lugar en el propio restaurante. Ante la posibilidad de que el coronavirus hubiese infectado al resto del equipo de La Mona, todos fueron sometidos a la prueba PCR. «Dimos todos negativo, pero optamos por hacer cuarentena y cerrar el restaurante durante una semana, a la espera de realizar otra prueba de diagnóstico para no poner en peligro a los clientes», detalla Falque.

La falta de transmisiones entre familiares manifestó el compromiso del bar situado a pie de playa en Canido con las medidas de seguridad. Una semana más tarde, los trabajadores repitieron la prueba y, ante el resultado negativo, solicitaron enseguida la esterilización del local. «Estuvo 24 horas cerrado», puntualiza el camarero. El sábado 29 de agosto fue cuando volvieron a abrir. Desde La Mona agradecen la respuesta que han tenido «nuestros clientes de toda la vida».