Velatorios con diez personas y sin poder preparar los cadáveres

La Voz

VIGO

M.MORALEJO

«Eran horribles esas frías despedidas en las que solo podían venir tres personas a despedir al difunto», dice el gerente de Emorvisa

14 may 2020 . Actualizado a las 23:03 h.

Los tanatorios de la ciudad empiezan a recuperar una cierta normalidad en el inicio de la desescalada. Los cementerios han dejado atrás los fríos entierros sin allegados en los que, entre el cura, el enterrador y el personal de la funeraria, eran mayoría frente los familiares.

El gerente de la empresa funeraria Emorvisa, Pedro de Diego, manifestaba ayer que han reanudado la actividad siguiendo las pautas que marca la normativa del estado de alarma. Todos los miembros de la plantilla están trabajando en la actualidad en las instalaciones de Pereiró. «La respuesta de la gente es correcta en casi todos los casos y sin ningún problema», afirma.

Un de las restricciones existentes es que los tanatorios no pueden todavía proceder a la reparación o acondicionamiento de los cadáveres, sea el motivo que sea, como medida de prevención contra el coronavirus. Pedro de Diego afirma que la situación ahora es mucho mejor para las familias, puesto que no es lo mismo la fase que acaban de estrenar que durante los inicios del estado de alarma con «las frías despedidas que había antes, cuando no había velaciones y solo podían venir tres personas, era algo horrible». Ahora pueden acudir hasta un máximo de diez allegados por cada uno de los fallecidos. En el caso de Emorvisa, los tienen limitados a seis personas dentro de la sala de velaciones y cuatro fuera. Para las ceremonias que se celebran al aire libre, el máximo aforo permitido en la fase 1 es de 15 personas. Para muchas familias ha sido muy duro no poder despedirse de sus seres queridos durante la fase más restrictiva del estado de alarma.

Tres salas

El tanatorio de Emorvisa tenía ayer ocupadas un total de tres salas, algo que para el gerente del tanatorio es un bajo nivel de ocupación. En este caso se trata de un nivel muy voluble en función de los fallecimientos que haya habido, sin que influya el número de incineraciones.

La norma establece que deben respetarse las medidas de seguridad e higiene establecidas por las autoridades sanitarias para la prevención del covid 19, relativas al mantenimiento de una distancia mínima de seguridad de dos metros, higiene de manos y uso de mascarillas.