Magrebíes de corto en Cangas

Luis Manuel Rodríguez González
luis m. rodríguez REDACCIÓN / LA VOZ

VIGO

XOAN CARLOS GIL

El portero y el delantero recién llegado ganan notable peso en las alineaciones de Pereira en O Morrazo

23 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El Magreb es el poniente, el emplazamiento donde baja el sol en el mundo árabe. Y el Alondras, todo un clásico de la Tercera División, pescó en ese caladero, en concreto en Marruecos, de donde procede su guardameta Ayoub Atib (Casablanca, 1999).

El portero llegó a la estructura de base de A Madroa junto a otros dos ganadores del programa televisivo The Victorious, todo un líder de la parrilla por aquellos lares. Junto al marroquí arribaban en el 2017 el palestino Ahmad El Yamani y el argelino Smili Rabah: «Yo entrené hasta el final de temporada con el Celta, en la temporada siguiente seguí entrenando con el juvenil y el filial, pero me cedieron al Santa Mariña para que jugara».

El siguiente paso para el joven, que ya había sido internacional sub 16 en su país, fue su experiencia en Preferente con la Sarriana e incluso ganó en Ourense la peculiar batalla de porteros de la Escuela Ángel & Pato. Pero su sueño era llegar a la categoría nacional. Y lo avala su actual entrenador, Alberto Fernández Pereira: «Es un buen portero para Tercera División, joven y con proyección, con grandes reflejos. Debe seguir trabajando con el juego aéreo y con los pies, pero lo está haciendo bien».

El técnico recuerda que los informes de su paso por el Celta le habían dado un espaldarazo decisivo y de hecho cree que acertaron: «Tanto él como Marwan se han integrado muy bien en el grupo. Ya nos avisado que guardarán ayuno en el Ramadán y siguen las costumbres musulmanas, pero son dos jugadores más en la plantilla y nunca han tenido el mínimo problema».

Sensaciones que ratifica el mismo Ayoub, al enfatizar en que está «muy contento en el Alondras, un equipo con un gran ambiente y con buenos compañeros». Y el que se lleva la palma es su colega bajo palos, Martín Pastoriza: «Comencé a jugar cuando se lesionó, ahora está bien y no sé si volverá a la titularidad, pero los dos trabajaremos fuerte para que el míster pueda contar con nosotros cuando nos necesite. Con Martín me llevo genial, es un gran portero y un ejemplo de compañerismo».

Al meta le hizo especial ilusión la llegada de Marwan, hace poco más de un mes: «Fue una buena noticia para el equipo y sobre todo para mí, porque es un compatriota mío y además un gran refuerzo, que marcó dos goles en sus tres primeros partidos. Pereira tampoco tiene duda de que puede ayudarles: «Es otro tipo de jugador, aún con 25 años, pero más hecho. Jugó en Tercera en Lucena y Tenerife B, entre otros equipos. Podemos utilizarlo en sistemas con uno y dos puntas y se desenvuelve bien».

De Casablanca también procede la familia de Marwan Elabboubi Khalafi (Pontevedra, 1994), ya adaptado a un entorno en el que se formó como futbolista en canteras del nivel del Salgueiriños, Lérez y el propio club granate, donde militó en juveniles y en el Pontevedra B: «Jugaba poco y pedí que me cedieran al Cambados». Y con los amarillos sí asombró con sus goles, antes de iniciar su periplo por las islas Canarias y Andalucía. En el Alondras entró con buen pie, pese a que no había realizado la pretemporada con ningún equipo. «Me fue bien en Canarias, estuve cerca de cuatro años. En Lucena también jugué muchos partidos, aunque fueron más en banda que de delantero, donde me gusta jugar más. Tuve otras ofertas, pero quería regresar a Galicia».

El futbolista reconoce que muchos factores lo animaban a volver a Pontevedra, incluida una enfermedad de su madre, con la que quiere estar cerca. En ese sentido, el equipo de Cangas ha sido una excelente opción para él: «Aún me falta un poco de chispa, pero estoy encajando bien en el equipo. La Liga la veo más ajustada que el grupo andaluz, por ejemplo. Aquí incluso dentro del mismo partido, cualquier equipo reacciona y te mete en apuros si te duermes». Al contrario, los dos marroquíes quieren estar muy despiertos.