Los nacionalistas han duplicado sus votos en las generales, pero se han convertido en la sexta fuerza política de la ciudad
01 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.El Bloque Nacionalista Galego prácticamente duplicó el pasado domingo sus votos respecto de las elecciones generales del 2016. Consiguió 7.147 apoyos. Hace tres años el partido tuvo sus horas más bajas, con apenas 3.301 escrutinios, un número que se situó a años luz de los 20.275 logrados en el 2004 cuando era la tercera fuerza de la ciudad. Este puesto en el ránking se mantuvo hasta el 2011 a pesar de la sangría de votos. En dichos comicios consiguieron 17.461 papeletas. Cuatro años más tarde se produjo el desplome hasta la quinta posición entre las fuerzas políticas. El partido que quería aglutinar a todos los nacionalistas cuando fue fundado en la Transición solo registro en el 2015 un total de 5.092 votos. Con la fuga masiva de militantes y de cargos a otras formaciones, el Bloque tocó fondo. Pero ahora parece haber rebotado y espera coger impulso para las elecciones municipales. Pero está por ver si el rebote en el tablero se convierte en canasta en las municipales. El candidato Xabier Pérez Igrexas se muestra convencido de que el partido encestará en la Praza do Rei y conseguirá una representación «decisiva».
Aunque la recuperación ha sido notoria en las parroquias y en el extrarradio de la ciudad, las encuestas no son demasiado propicias. El último estudio de Sondaxe ponía al Bloque al borde de obtener un concejal o quedarse sin él por un puñado de votos. En la cita electoral municipal los resultados suelen ser bastante diferentes de otras convocatorias. En las generales se vota más al partido, a la marca y en las locales tiene más peso la cercanía y el carisma de cada candidato. El del BNG señala que las votaciones del domingo pasado estuvieron marcadas por «un tono estatal» donde se produjo un «efecto medo» y un voto «reactivo» en el que el PSOE y otras formaciones lograron votos útiles para frenar «á dereita ultra». Sin embargo, la formación de Abascal consiguió en Vigo mas votos que el BNG. Pérez Igrexas sostiene que los resultados no son extrapolables a las municipales «porque si o fosen Caballero tería 12 concelleiros» y las encuestas le dan muchos más y, además, asegura que la extrema derecha obtuvo en Vigo uno de sus peores resultados en el panorama político estatal.
El político nacionalista considera que, a pesar de lo revuelto que está el panorama, y la fragmentación política que les perjudica y la irrupción de nuevas fuerzas, los tiempos le son propicios porque «estamos en alza». «O Bloque está nun momento político diferente, renovado e unificado. Temos un discurso que conecta mellor coa xente e a mocidade se está a aproximar a nós».
La crisis de En Marea también les puede beneficiar con vistas a los comicios locales. Sin embargo, Pérez Igrexas no cree que esta circunstancia constituya un comodín para el BNG. «Nos nunca cremos que as debilidades doutros sexan garantías para ninguén».
En su campaña el BNG va a incidir «nos problemas reais», un discurso que contradiga los «monólogos de Caballero». Igrexas señala que, además de las parroquias rurales, la formación está cogiendo «moito impulso» en barrios como O Calvario, Teis, Balaídos y también, aunque en menor medida, en Navia. El 26 se podrá comprobar si el Bloque ha salido a flote definitivamente o el barco continúa encallado.