Los técnicos de Jonás Caride analizan al goleador del Alondras, de 31 años y que solo lleva dos de delantero
27 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.El de Jonás Caride es un caso atípico. No solo porque sea el tercer máximo goleador de Tercera a los 31 años, sino porque su debut en la categoría con el Alondras no llegó hasta la pasada campaña, en invierno y dando un salto de dos divisiones para lograrlo. Para colmo, nunca había jugado de delantero hasta hace un par de temporadas. Cuenta que siempre ha sido de etapas largas en sus equipos. «Igual de no ser por eso, la oportunidad me hubiera llegado antes», reflexiona. Pero en su vida deportiva hay cuatro clubes: el Chapela en el que se formó, el Pontellas por el que pasó fugazmente, el Domaio que le sirvió de trampolín y el Alondras donde ahora milita. Sus técnicos ilustran su evolución.
Moncho Fernández, Chapela
«Iba con miedo al choque, pero tenía muchísima calidad»
El técnico de Jonás en juveniles del Chapela, Moncho Fernández, admite que nunca le vio en la posición de delantero. «Tenía algo de miedo al choque y a ir de cabeza. Se le veía que tenía carácter, pero le costaba sacarlo», comenta. En cambio, sí mostraba otras cualidades que hacían ver que contaba con potencial suficiente para escalar peldaños. «Siempre fue un chico trabajador, con una gran ilusión y al que le encantaba el fútbol, aparte de una calidad técnica que llamaba la atención y un chaval fantástico», dice el preparador, que a día de hoy le sigue y acude a algunos de sus partidos con el Alondras. «Es cierto que la oportunidad de Tercera le llegó tarde, pero vaya si la está aprovechando», señala.
Aurelio Estévez, Domaio
«Tenía uno contra uno, se notaba que apuntaba más alto»
Aurelio Estévez tuvo a sus órdenes a Jonás durante tres temporadas en el Domaio. «No fui capaz de verle de delantero. Teníamos otro futbolista en esa posición que marcaba goles y estábamos cubiertos», recuerda. No significa que no le sacara partido. «Casi siempre jugaba como segundo punta por detrás del punta nato. Tenía calidad y uno contra uno, se notaba que apuntaba más alto», recuerda. Y subraya el mérito de dar el salto de dos categorías. «De repente dices: ‘Ostras, que es de Pimera regional a Terera’. Pero calló muchas bocas y demostró que estaba listo», valora. Estévez suele ir ahora a verle los domingos y mantiene el contacto. «Te alegras como jugador, pero sobre todo porque como persona es un diez y siempre ha tenido la cabeza muy bien amueblada», indica.
Miguel Villaverde, Domaio
«Siempre busca el gol, lo lleva dentro»
Miguel Villaverde puede presumir de ser el hombre que apostó por Jonás como delantero, algo que el jugador nunca se cansa se agradecerle. Él, que solo le dirigió seis meses, se muestra orgulloso, pero le resta importancia. «Estábamos flojos arriba y le vi cualidades. Cuando se lo dije creo que le costó aceptarlo porque se sentía cómodo de extremo, pero salió bien desde el primer día», celebra. De él destaca su control, su arrancada y su técnica. «Siempre busca el gol, lo lleva dentro. Tiene unas condiciones muy valoradas en el fútbol y que no son fáciles de encontrar». Tanto, que le ve incluso apto para jugar una categoría más arriba. «La edad no es problema, se cuida mucho y aún está a tiempo. Se trata de que apuesten por él».
Antonio Fernández, Alondras
«Fue una apuesta arriesgada»
Antonio Fernández reconoce que fichar para Tercera en el Alondras a un jugador que venía de Regional fue «una apuesta arriesgada». Pero confió en sus referencias y acertó de pleno. «No solo es un gran definidor, es el primero que defiende y siempre lo da todo. Un lujo». Destaca que todo lo que ha logrado se lo ha ganado a pulso.