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El vigués logra su quinta liga consecutiva con el Inter Movistar tras vencer en los penaltis
21 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.El carácter ganador de Adrián Alonso, Pola, se desprende de cada una de sus palabras. Cuando pierde, enfocándose en la próxima oportunidad; cuando gana, mostrando hambre de seguir en la misma línea. Este miércoles le salió cara por quinta vez consecutiva en la Liga. El vigués subraya que ningún equipo ni jugador había conseguido este hito del que ahora pueden presumir el Inter Movistar y seis de sus jugadores. Fue «sin duda», dice, el título más sufrido de cuantos ha conseguido. Y son «unos trece o catorce» en el último lustro, según sus cálculos.
-¿Qué tiene de especial o de distinto este quinto título de Liga consecutivo?
-Muchísimo, ¡todo es especial! Ningún jugador ni equipo había conseguido nunca cinco títulos seguidos y tenemos que valorarlo como merece. Puede que no se vuelva a repetir nunca. Además llega en una temporada en la que también ganamos la Supercopa de España y la segunda Copa de Europa consecutiva. Son cosas al alcance de muy pocos y tiene un sabor increíble.
-¿Cómo se consigue mantener el hambre y la ambición cuando se han logrado tantos éxitos?
-Mi carácter es así de por sí, ganador, muy competitivo. Es verdad que cuando llevas tantos títulos a veces cuesta activarse, motivarse para afrontar algunos partidos. Pero la mentalidad de todo el equipo siempre es que queremos más, que buscamos mantener este grupo y continuar consiguiendo cosas. No podemos perder esa hambre nunca.
-Comenzaron la final con un 2-0 al mejor de cinco partidos. ¿Pudo haber exceso de confianza?
-Con ese resultado sí que es cierto que piensas que malo será que no vayas a ganar uno de los dos en el Palau. Pero dos días después de todo lo sufrido nos llevamos el título. Creo que la presión que sufrimos allí nos sirvió para motivarnos para el quinto partido. Habíamos perdido de forma injusta y durante el encuentro se vieron cosas muy feas.
-¿Fue tan distinto a lo que ha podido vivir en pistas rivales en otras ocasiones?
-Estoy acostumbrado a jugar con la afición en contra, pero no a intentar calmar los ánimos y recibir insultos y que me increpen. Cada afición mira por lo suyo, pero fue excesivo y me dolió. No fue nada agradable, te llena de impotencia tener que sufrir que se mofen de ti todo el tiempo. También hubo entradas muy feas y un juego por parte del Barcelona que rozó lo sucio. Eso nos empujó a dar un paso adelante.
-Y a usted, en concreto, siendo protagonista, evitando un gol y marcando en los penaltis.
-Sí, tuve esa acción y luego el penalti. Es espectacular poder participar, pero ganar en el tercer penalti nos llena de alegría a todos. Nos daba igual quién marcara o quién fallara, lo importante era que ganara el equipo. Como nos decía Velasco (su entrenador), lo cambiaba todo por conseguir esta liga.
-¿Cómo vivió los instantes previos a lanzar el penalti?
-Estaba tranquilo. El otro día había sido el cuarto y esta vez estaba para el tercero, pero otro compañero lo prefería y al final fue el segundo. Conozco bien a Paco (Sedano, compañero de selección), vi que se decantaba para un lado, lancé al contrario y pude marcar.
-También tuvieron que sobrevivir a la baja de Ricardinho.
-Sí, se rompió en el último partido del Palau y al principio pensamos que llegaría, pero no pudo. Es un jugador importante para nosotros, pero teníamos claro que podíamos ganar sin él.
-No es la primera final que gana desde la tanda de penaltis. ¿Diría que sí ha sido la más sufrida?
-Sí, claro, sin ninguna duda. Ha habido tres prórrogas y dos partidos que se han decidido en los penaltis. Ha sido durísimo y en una temporada complicada en la que tuvimos que sobreponernos a la muerte inesperada de nuestro utillero, Cecilio (fallecido en pleno partido el pasado marzo). Este título y todo lo conseguido es para él.
«Ha sido el mejor regalo por mi 30 cumpleaños»
Pola admite que necesita «vacaciones urgentemente» tras una temporada muy intensa. Aunque en perspectiva está también la segunda edición de su campus (este año en Marín entre el 2 y el 6 de julio tras celebrar en Vigo la primera edición el año pasado), ahora toca desconectar del fútbol sala antes de volver a por más. Además, debe recuperarse de la luxación que sufre en un dedo y que le diagnosticaron en pruebas médicas a las que fue sometido ayer.
-El día después de ganar un título histórico, ¿ya le pide el cuerpo pensar en más?
-Reconozco que lo que necesito ahora mismo es vacaciones urgentemente porque ha sido una temporada muy dura. Y también celebrarlo, que apenas hemos tenido tiempo y esta noche (por ayer) nos iremos de cena. Pero tengo mucha ambición de seguir consiguiendo cosas co este equipo.
-¿Se ve retirándose en el Inter Movistar?
-Sí, ¿por qué no? Lo que está claro es que para eso tengo que seguir manteniendo el hambre de ganar títulos. El día que deje de querer ganar no podré estar en este club y seré el primero en darme cuenta de que tengo que irme.
-Pero ese adiós al fútbol sala es un momento que por ahora ve muy lejano, ¿no?
-Por ahora sí. En unos días voy a cumplir 30 años, así que esta liga fue el mejor regalo anticipado posible. Espero poder seguir jugando a este nivel y disfrutando del fútbol sala durante muchos años más.