Caballero asegura que se ha retirado una exposición para poner otra
11 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.El Marco no está vacío», señaló el alcalde de Vigo, Abel Caballero, para indicar a continuación que no hay exposición en este momento porque se ha desmontado una y hay que poner en marcha otra. La fecha en que habrá contenidos no está aún clara, pero todo apunta a que no será hasta avanzada la primavera cuando se pueda contemplar alguna obra artística en la que fue cárcel de Vigo y ahora es un centro vanguardista. «En el Louvre también hay cambios de exposición, o en el MOMA o en el Reina Sofía», justifica el regidor.
Sobre lo que se podrá ver allí, será el patronato del Museo de Arte Contemporáneo (Marco) el que decidirá sobre los futuros contenidos de este espacio, al que augura «un futuro extraordinario, muy superior» al que ha tenido hasta ahora desde su inauguración en 2002.
La plaza de director del centro está vacante y el gobierno municipal todavía no ha nombrado sustituto de Iñaki Antelo, que lo dirigió durante 11 años. El regidor no ha aclarado si lo va a tener o no próximamente. Caballero dejó caer que «el gobierno de la ciudad decidirá» qué tipo de exposiciones acogerá en adelante el Marco, aunque luego rectificó señalando que será el patronato, donde el ejecutivo municipal socialista tiene mayoría, quien lo haga.
Subrayó que al Marco le aguarda una fase de «mucha más ambición» que la que ha habido en «una etapa que ya acabó», puesto que su idea es convertirlo en «el mejor museo» y «un emblema de Galicia», capaz de atraer a «cientos de miles» de visitantes.
En opinión del edil de Marea de Vigo José Luis Jácome, el museo de la calle del Príncipe no es el lugar adecuado para albergar la colección de la familia del pinto Manuel Colmeiro que ha cedido la obra para ocupar este espacio durante un año. El traslado de los cuadros se producirá a final de año. Para el alcalde es muy discutible el concepto de arte contemporáneo
Marea de Vigo pide que el Marco no se desvirtúe y critica que el Verbum quede sin contenido, que el Museo de la Fotografía quede vacío, o una previsible defunción de la Pinacoteca del Casco Vello, son síntomas de una «nula política museística impropia».