Quique Fernández entrena a la selección coreana de piragüismo, que logró unas marcas históricas en Río
25 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Emigrar por motivos laborales es un hábito bien conocido en tierras gallegas. Quique Fernández se lanzó a la aventura como entrenador de piragüismo con la selección de Corea del Sur y no le ha ido nada mal. Tras renovar varios años por los buenos resultados, los coreanos han conseguido de su mano los mejores registros de su historia en piragüismo. Quique ha formado parte de unos Juegos Olímpicos y con toda seguridad continuará con los asiáticos un año más.
«En España, entrené en el Ría de Aldán hasta el 2014. Desde ese momento en el Verdugo, un club pequeño, y en la sub-23 de canoa, pero por temas económicos se deshizo y solo con el Verdugo no podía seguir». Fue ahí cuando Quique Fernández descubrió un anuncio para la selección coreana en la web de la Federación Española de Piragüismo. Sin miramientos mandó el currículo y en febrero del 2014 estaba en la otra punta del planeta.
«Me cogieron para mejorar en sprint. Cuando llegué había un par de chicos que destacaban, pero en el ámbito internacional el nivel era bajo». La mejora fue tan significativa que su alumno en K-1, Cho Gwang Hee, regresó de los Juegos Asiáticos con el oro en la modalidad. 26 años después Corea del Sur volvía a conseguir una presea dorada. La gloria nacional conllevó a la renovación inmediata de Quique.
El próximo objetivo era clasificar a un palista para los Juegos de Río. «Trabajando todo el año muy duro conseguimos dos plazas, para K-1 y K-2», destaca el seleccionador de los coreanos. De esta forma, Quique no solo cumplía las metas marcadas, sino que las superaba. La preparación para Río fue dura, pero mereció la pena. El técnico vigués y los coreanos han tenido como lugar de entrenamiento diferentes puntos del mapa, como Sevilla o Portugal y llegaron al evento olímpico cargados de ilusión.
«El K-1 200 era la prueba de mayor nivel de los Juegos, casi todos los participantes habían obtenido medallas en ediciones anteriores y había trece campeones del mundo, por lo que estar entre los doce primeros es para estar contentos». Su piragüista, Cho Gwang Hee, finalizó cuarto la final de consolación, terminando de forma general en decimosegunda posición.
El mayor éxito llegaría en K-2 200 donde la pareja coreana formada por Cho Gwang Hee y Choi Min Kyu vencería en la final de consolación. «En el K-2 sabíamos que había posibilidades. Incluso pudimos pasar a la final y obtener diploma olímpico. Ganamos la final de consolación, por lo tanto quedamos de novenos, es el mejor resultado de la historia de Corea del Sur en piragüismo», explica Quique Fernández.
Todavía con la miel en los labios, el equipo coreano ha regresado a Seúl, donde la perspectiva por este deporte comienza a cambiar. «Antes los medios no nos hacían entrevistas, ahora nos llaman las mejores cadenas deportivas del país e incluso patrocinadores», destaca Quique Fernández.
El futuro cercano posiblemente mantendrá en Corea a Quique para preparar los Juegos Asiáticos de 2018, aunque el vigués confiesa que siente morriña de Galicia: «Tengo ganas de volver, además he sido padre recientemente, pero allí la situación económica aún es complicada».