Sergio García fundó Social Drive en marzo de 2014 junto al ingeniero informático naronés Javier Regueiro. Este joven gallego, natural de Fene, explica que «el origen de la aplicación tuvo lugar en los grupos de WhatsApp», señalando que, de hecho, «el proyecto de márketing se llevó a cabo a través de ellos».
Destaca, sin embargo, que el principal salto de calidad de Social Drive respecto a este tipo de grupos que se encuentran tan extendidos es que «permite participar a cualquier usuario de forma directa, es una red social abierta a cualquiera que quiera colaborar».
Para controlar que la actividad de los usuarios es veraz y no emitir avisos en falso, siguen la actividad de cada uno a través de un algoritmo, de modo que si detectan irregularidades descartan automáticamente todas las alertas que lleguen por parte del usuario en cuestión. «Ese es otro de los factores que diferencian a Social Drive de los grupos, en los que todo el mundo publica sin filtro y no se puede demostrar la veracidad de los avisos», explica Sergio.
En la actualidad, Social Drive se encuentra inmersa en un proyecto de colaboración con la DGT en la que ambas intercambian información relativa a radares e incidencias viales, y también con empresas de gran relevancia que también servirán para «impulsar el modelo de negocio».
Actualmente, en la provincia de Pontevedra, cuentan con alrededor de 40.000 usuarios, y desde el inicio de su actividad han recibido más de 25.000 avisos, repartidos entre más de la mitad de las personas registradas en la aplicación. Además, se encuentran expandiendo sus utilidades, a las que se ha incluido facilitar a los usuarios un formulario directo para presentar recursos a las multas. «Entendemos que el conductor cuenta con unas necesidades y necesita ayuda», argumenta Sergio García.