Los resultados de la viguesa no se han resentido pese a haber pasado a entrenar dos días para centrarse en sus estudios
16 dic 2015 . Actualizado a las 16:33 h.El mayor éxito le ha llegado, quizás, en su año más complicado. Beatriz Parada (Vigo, 1997) acaba de proclamarse campeona de España por clubes sub-21 de taekuondo en categoría de -49 a sus 18 años y mientras cursa el primer año del doble grado de ADE y Derecho en Vigo. Eso la obligó a dejar el Centro de Tecnificación de Pontevedra donde había residido durante los últimos dos años y regresar a casa. «Ahora entreno mucho menos que antes, un día o dos, según lo que pueda», confiesa.
Entonces, ¿cuál ha sido el secreto para que los resultados no se hayan resentido? Parada lo tiene claro: «Creo que es porque ahora voy con menos presión, mucho más relajada, como un hobby. Pero la verdad es que pensaba que iba a notar más el cambio», admite. Además, recalca que, con independencia del tiempo -una o dos horas, como mucho, en cada uno de los días-, hay otras claves que no se han resentido. «Lo más importante es ser constante y estar siempre dispuesta a sacrificarte».
La recompensa llega en forma de una medalla a la que aspiraba a priori, aun sabiendo de la dificultad de colgársela al cuello. «Supuso una gran alegría. Iba con ganas de sacar un buen resultado y el año pasado quedé también campeona, pero en júnior. Quería intentar ganar, pero no sabía si iba a ser capaz de conseguirlo», destaca. Tuvo que salvar, de hecho, más de un escollo complicado. «En semis me tocó pelear con una campeona de España con la que ya había competido varias veces y luego la final estuvo muy igualada», relata. Todo se decidió en el tercer asalto, donde la joven se impuso por 9-5.
Ahora ya piensa el los próximos campeonatos de España, que se celebrarán a principios del 2016. «Me gustaría volver a quedar campeona», anuncia. Sin embargo, insiste en que su prioridad es otra, la que le llevó a dejar Pontevedra. «Lo primero son los estudios. Sabía que al volver a Vigo iba a tener que bajar el nivel y lo hice, pero también sabía que no quería ni pensar en dejarlo del todo», señala la también ganadora de un bronce europeo por equipos que, a día de hoy, es el logro del que más orgullosa se siente.
Del baile gallego al taekuondo
Parada empezó a practicar taekuondo a los siete años con su hermana y una amiga de la mano de José Loren, su primer técnico y con el que vuelve a trabajar ahora. «Entonces hacíamos baile gallego y queríamos cambiarlo por algún deporte, así que nos apuntamos y hasta hoy. Me encantó desde el principio», cuenta a actual miembro del Natural Sport de Riveira, uno de los clubes gallegos más relevantes.
Lo que asegura haber encontrado en su disciplina es «que te da confianza, tranquilidad, te permite conocer nuevas personas y nuevos lugares», agradece ella al tiempo que añade que «sin el taekuondo no hubiera estado en países como Turquía, Bélgica o Israel».
Consciente también del sacrificio que requiere -«tienes que dejar de lado salir con los amigos y llevar una dieta estricta para mantener el peso», ejemplifica-, reivindica más protagonismo para su deporte. «Es muy desconocido y parece mentira que tener un campeón olímpico y dos subcampeonas en Londres no ayudara a cambiar eso», lamenta. Una de esas campeonas es su referente, Brigitte Yagüe, recientemente retirada. Advierte que desde Galicia no es la única dispuesta a seguir sus pasos. «El nivel está muy alto y ojalá podamos seguir demostrándolo».