Los dos técnicos se toman como un premio la cita continental sin renunciar a superar sus eliminatorias
20 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Unos vuelven a Europa diez años después y los otros afrontan su tercera participación consecutiva. Los primeros llegan tras ocho victorias seguidas en liga y las segundas encaran el reto tras una dura derrota. Pero Cangas y Guardés, referentes actuales del balonmano gallego masculino y femenino, respectivamente, tienen en común la ilusión que despiertan sus éxitos en sus municipios. Y que saben que con sus partidos de este fin de semana -aunque los de Pillo jueguen fuera- contra Bucaresti y Zvezda van a convertir a sus localidades en una fiesta.
Ambos coinciden en calificar sus gestas de «milagro». «Muchos clubes han tenido que renunciar a que sus jugadoras disfrutaran del premio del año anterior. Hay que valorar que un pueblo tan pequeño pueda estar ahí, con el esfuerzo que supone», comenta el técnico del Guardés, Manu Etayo. Para su homólogo del Cangas, también su club acertó al lanzarse a competir: «Supón dinamizar o pobo, poñer a Cangas no mapa. Houbo un momento de dúbida, pero penso que fixemos ben en darlle para adiante».
Y eso que ellos se sitúan entre los que menos disfrutan esta situación, sin perder de vista el campeonato doméstico en medio de la euforia. «¡Eu lévoo fatal! -se sincera Pillo-. O peor momento é a hora antes do partido, que percorro o pasillo do Gatañal 50 veces. Os días antes estaslle dando á cabeza, non durmes, volves ver o vídeo...», continúa mientras Etayo asiente con la cabeza. «Así ha sido, cinco veces he visto el partido», añade en referencia a la derrota de la semana pasada.
Tras ese resultado, para el Guardés es una oportunidad de «competir sin presión y demostrar que se puede seguir en la misma línea tras este varapalo y, si se pone a tiro, aprovecharlo». El Cangas llega en un momento dulce, y su entrenador considera que eso es clave. «Se chegamos nunha racha negativa, o partido sería un castigo, un sufrimento. Pero como vai todo cara arriba coma o champán, se perdemos, pois perdemos».
Los dos coinciden en que ante citas como estas es fundamental frentar la euforia. En el vestuario del Cangas, de hecho, el tema Europa estaba prohibido hasta que pasaran los partidos frente a Cuenca y Puente Genil. «Si que hai gusanillo, retido por min neste tempo. A eles véselles ilusión, son rapaces que non tiveron esas experiencias e que hai pouco estaban xogando na B ou na Primeira Nacional e xogando cos cromos da xente coa que agora van competir», ilustra Pillo.
Las jugadoras del Guardés tienen la experiencia mucho más reciente, pero no por eso lo viven de una manera muy diferente a los cangueses. «Naiara (Egozkue) habla con las compañeras más jóvenes e intenta transmitirles lo que es esto. Esas ganas que tienen las más jóvenes luego te pueden desbordar durante el partido».
Con opciones reales
No se mojan demasiado al respecto, pero los dos ven a sus conjuntos con opciones reales de poder pasar de ronda. «Hay que ser realistas y ser conscientes del potencial de la liga rusa y de pasar rondas en Europa. Pero está el viaje de por medio -el Guardés juega ida y vuelta en casa- y hay que intentar sorprenderlas y no dejarlas jugar cómodas. Por lo menos tenemos que intentar pelar y competir», dice Etayo. Además, se trata de un rival al que ya se enfrentaron y del que ahora percibe que no está tan fuerte como entonces. «Ha cambiado bastante en estos tres años. Han perdido alguna jugadora internacional, pero siguen teniendo un gran nivel físico y antropométrico», analiza Manu.
Pillo es algo más contundente. «Penso que se facemos ben as cousas, podemos pasar», dice. Y no oculta que eso podría llegar a suponer un problema no solo por cuestiones económicas, sino también deportivas. «Implicaría xogar dous meses seguidos mércores e sábado cunha plantilla curta aínda que tiremos do filial. Pero tamén sería un gran aliciente». Que se lo digan a sus jugadores: «Para estar cámbianse turnos de traballo, exames... Cámbiase todo». El milagro del Cangas, como el del Guardés, bien lo merece.
Un Guardés «clásico de Europa» y un Cangas «histórico»
Cuando el Cangas debutó en Europa un decenio atrás, su situación poco o nada tenía que ver con la actual. Han cambiado los nombres -«daquel equipo quedan dous xogadores que disputaron a eliminatoria e Rosales estaba recén saído dos xuvenís»-, pero mucho más que eso. «Aquel equipo fíxose moi rápido, tiveramos nove baixas respecto ao ano anterior e estiveramos Camiña e máis eu en xullo buscando xogadores debaixo das pedras», recuerda Pillo.
Ahora, por el contrario, son «un equipo feito». «Coas nosas limitacións, que as temos, sabemos ao que xogamos, levamos seis anos e estamos na idad de máximo rendemento ao longo deste tempo», indica el entrenador.
Su homólogo del Guardés ve en el Cangas «un mérito tremendo, ya que está recogiendo los frutos del trabajo de años. Tienen que disfrutar, porque de esa manera es como pueden dar un paso más y conseguir algo más histórico todavía».
También Pillo se deshace en elogios hacía su homólogo en el banquillo del Guardés. «O Guardés xa é un clásico», dice Pillo, interrumpido por un Etayo que exclama por lo bajo con humor: «¡Un clásico de la primera ronda fuera!», en referencia a sus prematuras eliminaciones en sus participaciones anteriores. Pero el entrenador del Cangas continúa. «Non é fácil lograr clasificarse tres anos seguidos e penso que o balomnán feminino pegou un subidón nestes últimos anos. Había moita diferenza co masculino e nos últimos anos a calidade é moi similar».
Más allá de la situación de su deporte en general, ambos saben lo que ver a Guardés y Cangas en Europa significa para esta disciplina en Galicia. «Que teñamos dous equipos de máxima categoría da zona aí significa que estamos a bo nivel. Non é fácil. O noso foi cousa do ano pasado e aínda que agora imos por bo camiño hai que esperar. Estar aí tres anos seguidos coma o Guardés é algo histórico.
E histórico serán los partidos en sus pistas, algo que ni los técnicos ni nadie duda a estas alturas. «Tanto A Sangriña coma O Gatañal van a estar a tope seguro, aunque dependerá un poco del partido de ida», dice Etayo, cuyas citas son mañana a las 20.30 y el domingo a las 19.00 horas. La pista del Cangas tendrá que esperar al domingo 29, ya que su cita de este domingo será en Bucarest.