El Concello estudia una modificación que rebaja la edificabilidad
26 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.La recuperación y reconversión del monasterio de Oia como hotel de cuatro estrellas aún se hará esperar. El 25 de noviembre se cumplen diez años desde su adquisición, pero la propiedad, la firma Residencial Monasterio de Oia S.A. del grupo Vasco Gallega, no ha conseguido la licencia para ejecutar el proyecto pese al interés de las administraciones local y autonómica.
La Xunta le ha obligado a reformular el proyecto rebajando la edificabilidad pretendida. La modificación es tan sustancial, confirma el alcalde de Oia Alejandro Rodríguez, que si el arquitecto contratado por el Concello para su análisis lo informa favorablemente lo someterá de nuevo a pleno. «Las modificaciones son de calado y el proyecto es de gran envergadura para todo el Concello por lo que, además de asegurar la transparencia y legalidad del proceso, considero que debe contar con el mayor consenso de la corporación, por lo que lo someteré de nuevo a pleno», confirmó el regidor ayer. Si el informe del arquitecto llega a tiempo, el proyecto se debatiría ya en el pleno de este jueves. Si no, el alcalde convocaría una sesión extraordinaria monográfica. «Queremos agilizar la tramitación pero la prioridad es la legalidad y el consenso», insiste.
La clasificación del conjunto y de su entorno multiplica el número de autorizaciones y departamentos de distintas administraciones que tienen que informar sobre el proyecto.
La situación ahora se centra en la revisión del plan modificado. «La Xunta requirió sobre abril a la propiedad un modificado importante y a nosotros nos lo presentaron hace un mes», señala Alejandro Rodríguez.
El regidor apunta las tres principales modificaciones. «La Xunta prohíbe los tres edificios del Norte, en los que se contemplaban 180 viviendas y obliga a rebajar la edificabilidad pretendida, con edificaciones unifamiliares», explicó. También echa por tierra, añade, la intención de hacer una pequeña ampliación para unir las alas sur y norte del monasterio para la cocina del hotel y unas habitaciones, por lo que también se rebajará el número de cuartos previstos, que era de 72. Por último, la Xunta muestra reticencias a la construcción del spa que prevé el proyecto.
Para poder conceder la licencia y la pertinente modificación puntual del plan urbanístico vigente, que son las normas subsidiarias de marzo de 1996, tienen que intervenir una decena de departamentos de distintas administraciones. En la lista están Costas y Augas de Galicia por su proximidad al mar y al río, el Ministerio de Fomento por la carretera principal PO-552 y Patrimonio por ser un bien de interés cultural.
El proyecto contempla la construcción de un hotel con servicio de talasoterapia, edificaciones de tipo residencial u hotelero y 10.000 metros cuadrados de zonas verde. Residencial Monasterio de Oia ha hecho las intervenciones necesarias para conservar el monumento.
Si el plan se adapta a las reformas impuestas desde Santiago, el pleno decidirá si lo respalda o no. «Es muy importante saber y consensuar lo que queremos y lo que encaja en el entorno del monasterio, sin prisas porque en la propia memoria del proyecto, la propiedad sitúa el comienzo de las obras en el año 2018 y su fin en el 2027, así que creo que tenemos margen», destaca el alcalde de Oia, Alejandro Rodríguez La tramitación está siendo dura pero ya se han superado grandes trabas. La principal fue la falta de abastecimiento y saneamiento, imprescindibles para poder sacar adelante el complejo. Se consiguieron con una financiación de un millón de euros del Plan E y otros 700.000 de la Xunta. Ahora acaba de conseguir financiación de la Diputación también para preparar el vial de acceso al cenobio. El plan prevé cambiar el firme y dotarlo de aceras y alumbrado.