Las recurrentes inundaciones del Lagares ponen al descubierto una realidad innegable. Balaídos era un humedal, una zona de desbordamiento natural del Lagares que le hemos arrebatado y que cada vez que llueve el río reclama. Es necesario tener en cuenta la dinámica fluvial a la hora de cualquier planteamiento urbanístico. En la revista de la Asociación Gallega para la conservación de la Biodiversidad, Emys, Anselmo García analiza la situación y su problemática actual, a la vez que propone una estrategia de regeneración medioambiental de principal río de Vigo.
Hay que aprender de los errores del pasado y evitar caer en los mismos en el futuro. Un río es un elemento vivo y dinámico, es un ecosistema complejo del que el ser humano siempre ha sacado buen partido y tenemos la obligación de preservar para las generaciones venideras, compatibilizar nuestros intereses con los intereses de la naturaleza no solo es posible, sino que además siempre nos beneficia.